OCHO AÑOS MÁS TARDE. . . . Me enseñé a mi misma a tomar riesgos, y esos riesgos me llevaron a victorias. Esas victorias se transformaron en triunfo, en poder, en respeto. Y por el esfuerzo que puse en cumplir con todas mis metas es que ahora soy lo que soy. Pasé al frente de la organización más limpia dentro de lo ilegal. Nuestros nexos ahora incluían un sesenta por ciento de Latinoamérica, un veinticinco por ciento de Estados Unidos, un treinta y ocho por ciento de Europa y un setenta y tres por ciento de Europa del Este. Así que sí, era respetada, dentro y fuera de la cotidianidad. Me gradué, a petición de mi madre, como abogada. Y esto me llevó a sumar más dinero al caudal familiar en donde todos los miembros de mi familia tenían su tajada. Desde mis pequeños hermanos hasta mis p

