TRAVIS MILLER El corazón me bambolea de la peor manera. Me siento asfixiado, agotado, no tengo ganas de salir de la cama y al observar por el ventanal de mi habitación no veo nada más que no sean los rayos del sol que apenas ingresan. Suelto un suspiro, ponerme de pie me obliga a tener que relacionarme con las personas y no quiero porque preguntarán por la luna de miel que jamás ocurrió, por cómo son las primeras semanas del matrimonio y no tengo nada para contar pues no he tenido contacto con Olivia desde que nos casamos. El verla resignada a que esta será nuestra nueva vida me dejó por completo inestable. No podría mirarla y no sentirme miserable porque sé que yo la orillé a esto, a tener que aceptar que tiene un esposo que no piensa en ella en lo absoluto. Para mi suerte, al meno

