OLIVIA SLOAN Los cuatro meses de embarazo se comienzan a notar. Me volteo en el espejo observando cómo ha crecido en estas últimas semanas y a decir verdad me sorprende porque no pensé que lograríamos llegar a este punto. Sonrío ante el espejo, el reflejo me deja ver las líneas que comienzan a aparecer en mi piel debido al estiramiento de mi abdomen, si bien es pequeño, esas líneas las adoro porque pronto serán más y más notorias, y todo gracias a que mi bebé está creciendo de forma saludable, como debe ser. Luego de unos minutos suspiro, el traje blanco pomposo reposa en la silla a un costado de la cama y los sonidos provenientes de abajo me dejan saber que todo está marchando para finalmente convertirse en un poco más de una hora, en mi boda. Mirando mi habitación me doy cuenta de

