CAPÍTULO V
NO EXISTE
Después de la presentación Romel se refugió en el estudio a discutir con sus primos sobre la elección de las chicas que continuarán en el harén.
-¡Por dios!, quieres desechar a más de la mitad de las chicas, primo así no funciona esto déjame decirte- rezongaba molesto y frustrado Iktan.
- Por esta vez le concedo la razón a Iktan, todas las chicas que has seleccionado son de casas reconocidas seguramente se sentirán ofendidas por rechazar a sus hijas a la primera.
-Me sorprende que le des la razón, sabes de sobra que no estoy nada de acuerdo con este circo- señaló mirando duramente a Brandon.
Esperaba más de ti- agregó
- Romel, no me malentiendas; pero es muy drástico tu proceder, puedes hacer otra expulsión en dos semanas.- Aconsejó Brandon.
-No voy a soportar mujeres en las que no tengo ni el más mínimo interés, además, soy Romel Deliens, a nadie le extrañarà mi proceder- aseguró con arrogancia, el joven Romel era plenamente consciente de la reputación que le precedía y no era ninguna en la que brillara por ser cortés, al contrario sé sabía que era despiadado, astuto y sigiloso, no por nada tomaría el control de toda la casa Deliens a tan temprana edad.
- Está bien, está bien- accedió Iktan cansado de lidiar con la rígida personalidad de su primo.- pero haremos unos cambios en la expulsión, necesitamos darle sabor a esto o las chicas terminaràn por irse ellas solas. Indicó.
- ¿Qué cambios?- inquirió Romel
- Bueno por ejemplo, Dayami se queda y la tal Fania se va- dijo con desdén el nombre de Fania, acción que no pasó desapercibida por Romel.
- No quiero aquí a Dayami, no es para nada mi tipo y saben cuánto me molesta que se me estén insinuando- respondió tajante Romel.
-Bueno; pero igual Fania se va, no sabemos nada de ella, su casa ni siquiera existe, no hay razón para que ella esté aquí- señaló Iktan.
-Ella se queda- afirmó Romel.
-OHH ya veo, quieres divertirte con ella eh, vaya primo no te conocía esos gustos, aunque ya viéndolo bien es la única que encajaría en el perfil de amante, nadie la conoce-
Romel estaba a punto de saltarle a yugular, se le revolvía el estómago al escuchar como Iktan se expresaba de las mujeres, tenía una madre y hermanas, ¿cómo podía ser posible que hablara de esa manera?.
- Cállate Iktan, lo que dices no tiene sentido, podemos darle sabor al asunto y respetar los deseos de Romel, si él quiere a la chica Sili aquí, así será, al fin y al cabo es su harén, que no se te olvide- hizo una breve pausa para girarse hacia Romel - y tú puedes conceder que la chica Brown se quede, se ve que es de armas tomar, su presencia sería para causar un poco de polémica solamente, yo veré que mantenga distancia contigo- aseguró Brandon.
-No la quiero cerca de mí- sentenció Romel.
-Siendo así mandaré llamar a las desafortunadas y a las otras las instalaremos en sus habitaciones, tienen que estar listas para la cena- anunció Iktan.
- No, antes de que las envíe a su habitación quiero hablar con cada una de ellas, envía una por una aquí- ordenó Romel.
Una vez que Iktan salió del estudio a realizar los mandatos de su primo, Brandon miró a Romel pensativo.
-Quieres hablar con la chica Sili- fue más una afirmación que una pregunta
-Deseo hablar con todas- afirmó Romel.
Brando soltó una carcajada - Vamos Rom, te conozco, jamás habías mostrado tanto interés en alguien como lo estás haciendo con ella, tienes un puñado de chicas hermosas frente a ti y tú solo tienes ojos para ella-
-No voy a negar que hay algo en ella que me atrae y no tengo idea de que sea- Romel siempre era sincero con su primo, jamás ocultaba ante él lo que sentía o pensaba.
- Tal vez sea mi ego herido al enterarme de que rechazó la invitación y luego a última hora está aquí, quiero saber cuáles son las razones tras de eso- explicó tranquilamente.
-Espero que aclares tus dudas- dijo Brandon divertido, intuía que existía algo más oculto en las palabras de Romel; que seguramente ni su propio primo se había dado cuenta de que era en realidad.
Mientras tanto en la sala de descanso donde se encontraban las chicas, se estaba llevando a cabo una batalla campal entre ellas.
- A mí no me engañas, todo eso de confirmar a última hora, llegar tarde a la presentación y en esos harapos, no es más que una estrategia tuya para llamar la atención de Romel, es tan evidente- Dayami estaba fúrica porque Fania recibiera la tensión de Romel, no daba crédito a que una don nadie sin casa estuviera por encima de ella, frente a él.
-El león cree que todos son de su condición- le respondió astutamente Fania.- no me importa lo que creas de mí, de nada te vale regodearte con ser de una gran casa, careces de todo lo que se necesita para representarla como es debido- le restregó en la cara.
-Tú que vas a saber lo que es representar una gran casa, si eres una don nadie sin nombre- le escupió otra de las chicas a Fania.
- Sé mucho más de lo que ustedes pueden saber- arremetió ella
- No sé por qué estás aquí, este harén no es como los demás, no están buscando a amantes, y para eso es solo para lo que tú sirves- aseguró Dayami!
La discusión se iba tornando cada vez más ofensiva y el enfrentamiento sé cerro solo a Dayami y Fania, era claro que la chica Brown aunque le costara admitirlo, solo veía a Fania como rival y estaba dispuesta a destrozarla para quitarla de en medio.
-¿Y no es eso para lo que todas están aquí?, para convertirse en la amante de Romel, por dios, no te hagas la inocente.
-No querida,- dijo Dayami moviendo su dedo índice muy cerca del rostro de Fania, - Estamos aquí para convertirnos en la esposa de Romel, él no elegirá amantes, elegirá esposa- aseguró.
- Por favor Dayami, esas son solo suposiciones tuyas, todo el mundo sabe que solo la chica Vasilief ocuparà ese lugar- intervino Lola.
Fania se mantuvo en silencio, escuchaba atenta la discusión de Dayami, se tensó al escuchar que hablaban de ella, aunque realmente no sabían que tenían a Estefanía Vacilief, justo frente a sus narices.
Para Estefanía era extraño escuchar la manera en se referían a ella, pese a que nunca la había visto, es más, ni siquiera estaban seguros de su existencia, no obstante la hacían ver como una mujer imponente, poderosa, alguien inalcanzable, eso le causo algo de gracias, ¿qué cara pondrían si supieran como soy realmente?, se preguntó internamente.
-Las suposiciones las tiene otra, querida,- señaló Dayami burlona - Estefanía Vacilief, está muerta, la verdad no creo que ni siquiera haya nacido con vida, es solo un cuento que usan para dormir los niños, su familia se inventó todo eso de su existencia, los Vacilief no son más que unos arribistas que mantiene el poder a base de mentiras-
A Fania le hirvió la sangre al escuchar cómo atacaban a su familia, ellos habían sacrificado incluso su reputación con tal de protegerla, ahora que veía la actitud de aquellas mujeres, tan banales y superficiales, entendía mejor las razones de sus padres por protegerla.
-¡Ellos solo intentan proteger a su hija enferma¡- estalló Estefanìa
Al notar que toda la miraron sorprendidas por su arrebato, se dio cuenta de que no podía permitirse ser tan imprudente, podrían descubrirla si no controlaba su temperamento, lo mejor sería ignorar aquellos comentarios.
-No puedes asegurar eso- rebatió Dayami.
-Ni tú tampoco puedes asegurar lo que dices de la familia Vacilief, ¿o si?- inquirió Estefanía.
-En todo caso a Romel de nada le serviría una esposa enferma- señaló con desdén - y mientras la chica Vacilief siga siendo la reina de las sombras, tengo la oportunidad de tomar su lugar y eso haré- sostuvo la rubia.
Las puertas de la sala de estar se abrieron de par en par interrumpiendo la discusión entre las jóvenes. Iktan entró seguido por una docena de sirvientes, a este hombre le gusta hacer entradas triunfales.
-Mis bellezas tengo un para de indicaciones para ustedes, dijo sin más rodeos-
Erandi Johnson, Yara Williams, Emilia Jones, Clara White, Lola Cruz, Dayami Brown y Fania Sili, por favor permanezcan en sus lugares, las demás acompañen a nuestros sirvientes-
Algunos suspiros de incertidumbre y uno que otro sollozo se escucharon en la sala, Iktan no dio más explicaciones hasta que las que no habían sido nombradas, salieron de la habitación.
-Ustedes mis hermosas doncellas han sido las afortunadas elegidas para seguir en el harén de Romel y disfrutar de su compañía, tendrán la oportunidad de ganarse un lugar en su vida y quizás tal vez en su corazón, aunque para ser sincero no alberguen tantas esperanzas con eso, mi primo es algo frío, por así decirlo; por favor tenganme paciencia.- explicaba, ¿qué pensaría el joven Romel de saber que su primo en lugar de ayudarlo, lo hundía cada vez más?.
-Ahora le pido a la señorita Emilia sea tan amable de acompañarme- le tendió el brazo a la joven y salió junto a ella de la sala.
Un silencio sepulcral reinó en aquel lugar, las jóvenes estaban aturdidas, hasta la misma Dayami se quedó sin frases agudas, la primera selección y se habían ido más de la mitad.
-Vaya es como decía los rumores, esto va a estar pesado- Lola rompió el silencio
-Entonces es verdad que elegirá esposa- la siguió Clara.
- Se los dije- presumió Dayami - echo a más de la mitad en el primer día, no va a perder el tiempo con nadie, Romel es así va directo por lo que quiere, no me sorprendería que en una semana echara al resto- aseguró.
-Si lo que busca es una esposa no creo que en una semana la encuentre- rebatió Lola.
-Eso es porque todavía no ha estado a solas conmigo, dejen que lo haga y las echara al instante- decía con arrogancia.
Las demás rodaron los ojos y bufaron en burla ante las palabras de Dayami.
-Sigue soñando- la contradijo Yara.
Fania se acercó a Lola, parecía ser la más cuerda de todas ahí y algo en ella le hacía sentir confianza, tal vez su forma de atacar a Dayami.
- ¿Cuándo será la próxima expulsión?- le preguntó en un susurro, Estefanía se sentía ansiosa, su objetivo era esconderse de su padre todo el verano y no lo lograría si al tal Romel se le ocurría echarlas en una semana.
- Tengo entendido que en un mes- respondió amablemente Lola.
-¿y qué haremos en un mes?- inquirió ella.
Lola soltó una risilla al escuchar las inquietudes de Fania.
- Se supone que conocerlo, convivir con él e intentar ganarse su corazón- explicó Lola divertida.
¿Ganarme su corazón?, yo no puedo hacer eso- se dijo a sí misma Estefanía, no era necesario que ella buscará ganarse su corazón, eso era imposible, ella solo estaba usando su actividad machista para esconderse no tenía intención de obtener nada más de aquello; pero no podía mostrarse indiferente tampoco, la echarán, así que decidió intentar ser agradable, tal vez si le era agradable a Romel, no la echara tan pronto.