CAPÍTULO XVIII NO VOLVERÉ A LLORAR Una mezcla de decepción e ira cobijaban el corazón del Joven Deliens al llegar a su departamento. Estaba frustrado consigo mismo, ya no deseaba respuestas de Estefanía, tenía claro que ella se había burlado de él. -Como te habrás reído de mí- dijo con amargura en voz alta dentro la soledad de su departamento. -Aun así no puedo sacarte de aquí- golpeo su pecho con fuerza, justo en el lugar donde se encuentra su corazón. Apretó su mandíbula con fuerza, trataba de aguantar las ganas de llorar, sin embargo, las lágrimas comenzaron a rodar por su rostro sin permiso alguno. Molesto limpio las lágrimas de su rostro, negándose a sufrir más, se dirigió hasta el bar colocado a un lado de las enormes, estancia, una botella de vodka y tomó un largo trago

