CAPÍTULO XI ES UNA FARSA -¿Todo bien?- quiso saber Romel al ver a Estefanía salir de los establos. -Si gracias- Respondió ella tímidamente. -Logró ayudarte tu amiga- -Mmm… no lo sé, sus consejos a veces son difíciles de entender- explicó ella. -¿Cuál fue su consejo?- curioseo Romel. -Que disfrute el momento- se apresuró a decir Estefanía. -Eso no tiene nada de difícil- rebatió él. -Cuando no tienes a cinco chicas queriéndote sacar los ojos tal vez- dijo ella sin pensar. Fue demasiado tarde cuando se dio cuenta del peso de sus palabras. Soy una idiota se reprendió a sí misma. Va a pensar que soy una llorona cobarde. Romel tomó su rostro con ternura y la miró por unos instantes. parecía que iba a darle un paro cardiaco, solo bastaba con tenerlo cerca para que su corazón quisiera

