Logan Se me hizo un nudo en la garganta. El padre de Giselle me daba miedo más por la opinión equivocada que tenía de mí que por otra cosa. Aunque había que reconocer lo alto que era. Mi mujercita se parecía en muchos aspectos a su querido padre. Este poseía unos ojos verdes que claramente había heredado Giselle. —Señor, yo... Jamás le daría alcohol a su hija —mentí y tanto. Si era sincero con él y le confesaba todo lo que su hija y yo habíamos pasado quizás ahora me estaría descuartizando. Un teléfono sonó en el mejor momento para romper el silencio que se había creado. La chica joven que acompañaba a su padre descolgó el móvil y se marchó un segundo para contestar. ¡Estupendo! Lo qué nos faltaba, los tres solos. —Papá, él es Logan, y aparte de ser mi marido también es mi novio —me

