S I D U K

2013 Palabras
Tanto Callen como Lain y Sabas recorrieron el segundo piso del centro comercial en la búsqueda de alguna pista para encontrar al pequeño. Se detuvieron en una de las tiendas de ropa en las que la madre ingreso. —Ingreso momentáneamente en esta tienda, mientras que el pequeño continuó por si solo a través del pasillo— remarcó Lain. Examinaron su alrededor en busca de una razón por la que el pequeño continuaría su camino por si mismo. —¿Por qué lo haría?— indagó Sabas. —Un niño no se aleja de su madre porque si, hay algo que claramente lo estaba atrayendo— replicó Callen. Un cartel indicando un carrusel como centro de atracción se ubicaba al final del pasillo. —Si yo fuera el pequeño, definitivamente me sentiría atraído por el carrusel. Los tres avanzaron hacia el carrusel. —Tendríamos que revisar con detenimiento las grabaciones y darnos prisa, el pequeño podría encontrarse en gran peligro. —Las grabaciones ya se encuentran siendo verificadas por Athan, si les parece bien, me quedaré interrogando a los empleados de las tiendas, inclusive con el encargado del carrusel e intentar recolectar la mayor cantidad de pistas posibles— sugirió Sabas. —Bien, hagamos eso—accedió Callen. —No es un problema para ti caminar, ¿verdad?— interrogó Lain. Sabas lo observó con decepción. —¿Cómo podría regresar caminando?— se quejó—¡Tenemos una reputación que mantener como agentes policiales! Lain largo un suspiro con molestia. —¡Vas a comenzar a pagar por el combustible!— advirtió—Y la próxima mantén tu reputación por tu propio medio. —¡Esto no pasaría si tendríamos nuestro propio vehículo como los otros equipos!— se quejó nuevamente. —Lo tendrás si trabajas duro— respondió Lain depositando las llaves de su vehículo en la mano de Sabas. Sabas sonrió con emoción y regresó de vuelta hacia la tienda en la que estuvieron con anterioridad. —Bien, regresemos a la estación. Lain y Callen regresaron a la estación mientras Sabas se encargaba de interrogar a los testigos. Sabas se adentró en la tienda de ropa en la que estuvo la madre del pequeño y notó que el lugar contaba con cámaras de seguridad. Se acercó hasta la recepcionista para seguidamente enseñar su placa policial. —Sabas Klein, policía de Beazley— informó—¿Podría brindarme acceso a las cámaras de seguridad del día de ayer? La recepcionista asintió y lo invitó al pequeño cuarto ubicado detrás del escritorio de recepción para seguidamente tomar asiento frente a un improvisado centro de control. —Estamos buscando a un pequeño que se encontraba con su madre el día de ayer alrededor de las nueve de la noche— informó Sabas—¿Podría adelantar hasta ese horario? La recepcionista asintió y buscó el horario pedido. —¿Está bien lo verifico por mi mismo? No quiero interferir con su trabajo— pidió. La joven asintió. —Estaré fuera si necesita algo— dijo la joven antes de salir del cuarto. Alrededor de las ocho y media, Sabas observó a la madre del pequeño ingresando a la tienda, mientras que el niño se quedó frente a la tienda unos segundos hasta que finalmente desapareció por si solo de la vista de las cámaras. Sabas creo una copia de la grabación y se retiró de la tienda, no sin antes agradecer a la empleada por su colaboración. Continuó avanzando hasta la segunda tienda para realizar la misma petición a la dependienta del lugar y definitivamente, el pequeño estaba caminando por su cuenta. Avanzó hacia el llamativo carrusel que iluminaba el centro comercial con sus resplandecientes luces de colores y su alegre música que acompañaba las vueltas que daban los pequeños en el. Tomó asiento frente a la atracción y examinó su alrededor en busca de cámaras de seguridad y halló una tienda cercana de juguetes que frente a la entrada se podía observar una cámara de seguridad. Antes de dirigirse hacia la tienda se acercó hasta el encargado del carrusel. —Sabas Klein, agente policial de Beazley— informó mostrando su placa policial. —Buenos días, agente. ¿En qué puedo ayudarlo?— interrogó el empleado con disposición. Sabas tomó su teléfono y enseñó una foto del pequeño que había sido otorgada por la madre. —Por casualidad, ¿recuerda ver a este pequeño en el día de ayer alrededor de las ocho y media de la noche? El empleado observó la foto detenidamente y se silenció momentáneamente. —Llevaba una sudadera roja y pantalones negros. —Oh, si, lo recuerdo. El pequeño estuvo de pie frente al carrusel unos segundos y oí que dijo algo antes de irse. —¿Dijo algo? ¿Lo recuerda? —No estoy seguro, pero creí que haber oído la palabra mama. —¿Mama? ¿Había una mujer junto con el pequeño? El empleado negó con la cabeza. —Pero vi a una mujer de espaldas con un vestido rojo que se alejaba por el pasillo y pensé que era la madre del pequeño, así que no preste más atención. —¿Una mujer con un vestido rojo?— se alertó Sabas. El empleado asintió. —Bien, agradezco tu colaboración— agradeció Sabas para seguidamente adentrarse en la tienda de juguetes. Avanzó hasta el encargado del sitio para repetir el mismo procedimiento que en las tiendas anteriores y solicitar las grabaciones del día de ayer. Sabas pudo observar con mejor vista todo el alrededor de la atracción y como bien había dicho el empleado, el pequeño se detuvo por unos segundos y observó a una mujer alejándose de la atracción, observó la boca del niño moviéndose para seguidamente ir tras ella. Una mujer con un vestido rojo y un gorro de verano n***o pudo verse en la grabación. Retrocedió la grabación hasta la parte en el que el pequeño modula una palabra con su boca para seguidamente hacer zoom y reproducirla en modo lento. La palabra mama podría notarse con claridad. —¿Por qué llamaría mama a una extraña?— se preguntó a si mismo. Sabas tomó su teléfono y envió un mensaje a Athan. "¿Qué llevaba la madre del pequeño Jayden debajo del saco que usó para ir al centro comercial?"  Sabas continuo observando la grabación y claramente el niño fue tras la mujer hasta que ambos desaparecieron el radar de la cámara de seguridad y lo próximo que vio, fue al hombre que había mencionado Lain. Sabas se retiró de la tienda después de agradecer por la colaboración. Su teléfono sonó y al examinarlo, un mensaje de Athan podía verse en la pantalla. "Un vestido rojo" Respondió y Sabas se alertó nuevamente para seguidamente llamar a Lain. —¿Qué ocurre, Sabas? Sabas avanzó hacia la salida con pasos rápidos. —¡Busquen a una mujer con un vestido rojo en las grabaciones y sigan su paso! —¿Una mujer?— repitió extrañado. —¿En vestido rojo?— se oyó la voz de Callen. —El pequeño si se dirigió hasta el carrusel y luego fue por si solo detrás de una mujer con un vestido rojo— informó— Athan me ha confirmado que la madre del pequeño llevaba un vestido rojo el día de ayer y lo más probable es que el pequeño la haya confundido con su madre porque puede vérselo en una de las grabaciones llamándola mama. —¿Qué hay del hombre que habíamos visto siguiéndolo? —No encontré nada extraño de el más que toma el mismo camino que Jayden. Sabas camino hasta la entrada del centro comercial y una tienda de comestibles frente a el llamó su atención. —Estoy viendo una tienda frente al centro comercial que cuenta con cámaras de seguridad frontales. Iré a ver si puedo conseguir algo más y luego me dirigiré hacia la estación. —De acuerdo, bien hecho, Sabas— aduló Lain. La llamada finalizó y Sabas avanzó hacia la tienda de comestibles. —Buenos días, soy el agente Sabas Klein y me preguntaba si es posible examinar las grabaciones de las cámaras frontales del día de ayer. —Buenos días, agente— saludó un hombre mayor—¿Podría preguntar que ha sucedido?— interrogó con curiosidad. —Estamos averiguando la desaparición de un pequeño de nueve años que tuvo lugar el día de ayer alrededor de las nueve de la noche— informó. —¡Eso es terrible!— el hombre cubrió su boca con ambas manos y señal de asombro. —Lo sé, por eso seria de gran ayuda si podría acceder a las grabaciones del día de ayer. —¡Claro, pase por aquí! El hombre guio a Sabas hasta un pequeño depósito en la parte trasera de la tienda y nuevamente buscó las grabaciones cercanas al horario de la desaparición. Sabas observó a la mujer saliendo del centro comercial y seguidamente al pequeño.  La mujer se detuvo y se giró hasta el pequeño. Sabas detuvo el momento en el que la mujer se gira hacia Jayden, pero su rostro era cubierto por una mascarilla, mientras que la otra parte de su rostro era cubierto por el gorro. —¿En serio?— se molestó Sabas. Continuó observando la grabación y pudo ver a Jayden avanzando hacia la mujer con total normalidad para seguidamente tomarla de la mano y caminar juntos hasta desaparecer del radar de las cámaras de seguridad, mientras que el hombre, que estaba en la mira, no había salido del centro comercial. —¿Qué es esto? ¿Cómo podría confundirla con su madre? Sabas solicitó una copia de la grabación y posteriormente regreso hacia la estación. —¿Han encontrado algo más?— interrogó Sabas al encontrarse con el equipo. —También comprobamos que ha seguido a la mujer del vestido rojo, pero no más que eso. Sabas entregó las copias de las grabaciones de la tienda de comestibles. —En las últimas grabaciones se ve a la mujer tomando la mano del pequeño y alejándose del centro comercial con total naturalidad. —¿Qué hay del hombre?— interrogó Lain. —Nunca sale del centro, al menos no durante el tiempo en el que Jayden se va con la mujer. —Como era de esperarse, el rostro de la mujer está cubierto— informó Athan. —Si, pero podemos confirmar que el pequeño se encuentra con una total desconocida. —Debemos encontrar a la mujer— ordenó Buckley. —En primer lugar, demos aviso de la desaparición del pequeño y ofrecer una recompensa por información— sugirió Callen—¿Tu hermana podrá ayudarnos a difundir la noticia?— indagó a Sabas. —La llamaré enseguida— informó Sabas. Sabas se dirigió hasta la sala de descanso. —Athan encárgate de realizar carteles con el rostro del pequeño y ofrecer una suma de dinero llamativa. Aclara que las llamadas con falsos reportes serán denunciadas— pidió Callen. —¿Quién se supone que financiara la recompensa?— interrogó Buckley. —La vida de un pequeño está en riesgo, el dinero va y viene, Buckley— Callen palmeó el hombro de Buckley. —¡Entonces págalo tú!— se quejó. —Lo haré cuando sea jefe de equipo— respondió con cierta diversión. Sabas regresó hacia los escritorios. —Están dispuestos a informar acerca de la desaparición del pequeño, siempre y cuando les entreguemos la mayor cantidad de pruebas posibles. Callen asintió. —Athan encárgate de enviar todas las grabaciones y remarcar que necesitamos cualquier noticia acerca de la mujer. Athan asintió y para seguidamente ejecutar el trabajo ordenado. —Llamemos a la madre para actualizarla acerca de lo que hemos encontrado— pidió Lain. —Yo lo haré— ofreció Sabas. —Bien. Has trabajado realmente duro hoy, Sabas— felicitó nuevamente Lain. Sabas sonrió y se regresó hacia la sala de descanso para seguidamente llamar a la madre del pequeño. Nuevamente, quedaban a la espera de alguna noticia que los ayudara a avanzar en el caso.
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