SELENE. -¡MAJESTAD, LA FRONTERA SUR ESTA SIENDO ATACADA! Aquel grito me saca del estado en el que me encuentro. Él acaba de besarme como nadie lo hizo jamás. Mi cuerpo aún vibra con las sensaciones que me transmitió ese simple contacto. Debo admitir que estaba segura de que me azotaria por mi osadía. Lo golpeé... Sin titubear. Estaba maldiciendo mi suerte por terminar en este lugar. Ver lo ostentoso de su trono me hizo creer que me encontraba frente a un arrogante y narcicista. La típica oveja disfrazada de lobo. Por eso me molestó tanto su amabilidad. Cuando sabes que esperar de alguien es mas sencillo, es complicado el hecho de que él se comportara diferente a todos los demás. Aquellos que me veían como una posesión y no un ser humano. Salgo del lugar con un enredo en mis pensamiento

