Desde muy temprano Audi se levanta y se prepara para salir en compañía de Adiel. Ellos se han propuesto una meta. Ella se encuentra jubilosa de solo imaginar de ver al hombre que tanto extraña y que necesita ver, aunque sea por unos segundos. —¿Estas lista? — Adiel mira el extraño atuendo de la mujer y sonríe— así nunca nos podrán encontrar. La mujer lleva un pantalón de hombre bastante holgado, una camisa de colores de tonos muy fuertes. Una peluca de varios colores y unas lentillas que le hacen ver los ojos marrones. —Esa es la idea— sonríe al ver la vestimenta de él. Que es mucho más estrafalaria que la de ella. Ambos suben al auto sin imaginar que unos ojos oscuros los ha estado siguiendo. Llevan días de ser vigilados por un hombre impaciente que solo busca beneficiarse con un poc

