La noche cayo en el hotel donde Audi y Lilian se quedaron a pasar la noche después que ella salió del hospital. La mujer hizo todo lo que pudo para huir de aquella situación, pero la hermosa morena de cabellos cortos no le dio ninguna oportunidad. Después de cenar unos sándwiches que la morena preparó se bañaron juntas en la tina. Audi se mostraba amorosa y acedia a todos los caprichos de su posesiva amante. —Te amo Audi— le dijo Lilian con los ojos llenos de amor— por favor acepta quedarte conmigo. No vas a tener ninguna necesidad de dinero. Audi con la lengua jugueteaba con el pezón de la mujer que es estremecía de placer. —Ya te lo dije. Me voy a casar con mi prometido. Lilian ya no escuchó más porque las pequeñas manos expertas de Audi despertaron el deseo de la abogada. Por hora

