El avión aterrizó sin ningún percance ni atraso al aeropuerto internacional de París. Fue un viaje tranquilo a pesar de las circunstancia de aquel improvisto viaje. Un hombre va pensativo al ver la palidez del rostro de la joven que va a su lado. —¿Cómo te sientes? — la joven esta con mucho malestar y se nota muy desencajado el rostro. Ella con la mirada perdida suspiro. —Sí, es solo mareo— lo miro y vio cuando él tomo su maleta— ¿Sara no se molestará si llego sin avisar a su casa? — esta inquieta. Ella no quiere causar molestia a nadie. Esta sumergida en una tristeza que, aunque trata de no demostrarlo le es imposible. Sus ojos han perdido brillo y sus ojos se notan hinchados por el constante llanto. —¿El bebé está bien? — Bastián va preocupado porque ella no comió nada durante todo

