Al día siguiente desperté con unas horribles náuseas, así que me levanté rapidísimo y corrí al baño que estaba a un lado de mi recamara. Y aún que tuviera ya 18 semanas de embarazo tenía apenas esas náuseas incontrolables.
- ¡¿Todo bien?!- Dijo Asher quien se encontraba atrás mío, en un tono de preocupación. Al voltear a verlo tenía puesta su pijama y una pantufla solamente, eso me causo un poco de gracia, pero en cuanto salió la primer carcajada de nuevo aparecieron las náuseas. Asher tomo mi cabello mientras yo vomitaba.
- Gracias...- Apenas logré decir. Asher me ayudó a levantarme y a limpiarme. - Lo siento no debiste verme así.- Le dije muy apenada.
- No te preocupes, yo soy el responsable de ti... Aparte sabes que movería el mundo si así lo quisieras.- A veces no sabía que contestarle a Asher respecto a sus palabras.Yo sabía lo que el sentía por mi, inclusive me confesó que quisiera formar una familia conmigo, pero no era la situación y así tenía que quedar esto hasta que yo sanará.- Ven te ayudo a ir a tu recamara.- Agradecía que hubiera hecho eso, aún que creo que el mismo sabía mi respuesta ahora.
Juntos caminamos a mi habitación, el me ayudó a recostarme y después se acostó conmigo.
- Espero no te incomode, pero me quedaré contigo, apenas son las 4 y sería mejor descansar un poco y de paso paso te cuido por si tienes que volver ir al baño.
- Gracias Asher por todo.- El sonrió y se acercó a mí, yo moría de nervios pues sabía que tal vez me daría un beso pero de nuevo fue un tierno beso en la frente.
Ambos nos acostamos y creo que era tanto mi cansancio que me quedé dormida súper rápido.
Al despertar sentí que algo o más bien alguien estaba abrazado de mi y si era Asher quien me tenía abrazada de frente, bueno más bien ambos estabamos abrazados, mi cabeza reposaba sobre su pecho tonificado y yo moría de la vergüenza ya que una de mis piernas estaba arriba de la suya osea que literalmente estábamos entrelazados. Al mirar su rostro me percate de sus lindas facciones, la verdad es que aún tenía algunos sentimientos por el, no lo podía negar.
-Mmmm- Dijo Asher aún con los ojos cerrados. - Al parecer alguien despertó temprano.- Dijo Asher con su voz ronca.
-Si y es que necesito ir al baño pero no quería despertarte, al tratar de ir.- Asher abrió los ojos y nos miró abrazados y su sonrisa fue notoria de inmediato.
- Lo siento- El se separó de mi y yo me levanté tranquilamente para ir al baño a hacer mis necesidades. Pero mi sorpresa fue encontrarme a Artemisa con su gigantesca panza de embarazo con una taza de té.
- Buenos días Catalina. Escuché anoche que entraste al baño. ¿Ya estás mejor?- Que pena todos habían escuchado mi ataque de vómito.
- Lo siento, me da mucha pena contigo.
Y mi cara de horror y pena debió ser terrible que Artemisa se apenó por haberme comentado- Tranquila, yo solamente escuché, Rodrigo duerme como una roca y aún que no lo creas está panza no me deja ya dormir. Pero a todo esto ¿Ya estás mejor cierto?
- Oh claro ya estoy mejor, muchas gracias Artemisa. Y disculpa, pero ya sabes esto del embarazo...
- Te entiendo, bueno yo e tenido dos y uno fue muy caótico y fue el de los gemelos. Por suerte tu no esperas gemelos o ¿si?
- Oh no- Comenzamos a reír. - Solo es un bebé, pero aún no se que sea.-
-Pues sea lo que sea es muy afortunado de tener una mamá tan fuerte y linda-Su cumplido hizo recordar todo lo sucedido y que pensara en la gran bendición que estaba siendo mi bebé.
-Me halaga mucho que me lo diga una mujer como tú, de verdad espero ser una pizca de lo que tu haces con esos pequeños. - Ella hizo un gesto de pues.
-La verdad Catalina aquí entre nos-Ella bajo la voz como si estuviera contándome un secreto, muy secreto. - A veces salgo de aquí de tanto caus, digamos que me doy unas escapadas al baño y tardó un par de horas comiendo alguna golosina o simplemente leyendo algún libro. - ambas comenzamos a reír.
-Buenos días, bellas damas-Dijo Rodrigo apareciendo por el pasillo. Y al parecer el no había escuchado el super gran secreto de su esposa. Por otro lado Artemisa me hizo una señal con su boca de que esto tenía que quedar entre nosotras dos.
-Hola mi amor, mira que me encontré a Catalina paseando y nos quedamos charlando.-Comento Artemisa después de darle un beso de buenos dias a su esposo. Pará mí el verlos era muy tierno, me parecían una pareja sumamente linda.
-Espero que solo cosas buenas de mi-Dijo alardeando Rodrigo.
-No te preocupes cariño, sabes quejamas podría hablar algo malo de ti, es por eso que le decía a ella que ronchas hermosamente en la noche de verdad que es una super melodia...-Rodeigo comenzó a reír y tomó a su esposa de la cintura y la beso. Yo la verdad ya me sentía algo fuera de lugar así que lentamente volví a entrar al baño y me duche.
Al salir del baño, gracias al cielo ashee ya no estaba por que sería demasiado vergonzoso, así que tranquilamente me cambie, para así poder bajar a desayunar. Pará mi sorpresa al abrir la puerta asher ya me esperan afuera, así que ambos bajamos.
En la mesa ya estaban Artemisa y rodrigo junto con los gemelos, los cuales comían fruta fresca y unos deliciosos panes tostados con mermelada.
-Buenos días. - Dijo asher muy amablemente a todos los ya presentes.
-Que tal Chicos, ¿Cómo durmieron? - Preguntó Rodrigo muy amablemente.
-Muy bien, muchas gracias por su hospitalidad a ambos. Se que tu rodrigo conoces a mi padre y hermano, pero te agradezco que nos hayas permitido Quedarnos en tu casa y sobre todo con tu familia. -Les dije, a lo que ellos solo sonrieron.
-Es un gusto Cata. - Contestó Artemisa. - Ahora es hora de comer, ya que tengo entendido que los llevaremos hoy con la familia de tu madre.
-Artemisa tiene razón Catalina, debes comer bien por cual quier cosa. - Dijo asher quien estaba sentado a un lado mío, yo asentí por que no sabría lo que me toparia ahí mismo. Par esto una mucama la cual no había visto coloco un plato delsñnte de nosotros, con un par de huevos estrellados, con tocino y un par de hot caked, osea el típico desayuno americano.
Asher y yo desayunamos gustosos y entre Platica y risas de todos en la mesa el desayuno pasó increíblemente. Tanto que había olvidado por completo los nervios de conocer a la familia de mi madre.
-Bueno chicos, es hora. - Dijo rodrigo tomando de la mano a su esposa. Asher 6 yo nos levantamos junto con Artemisa y Rodrigo. Pero también volvió a aparecer la misma mucama con un par de abrigos, uno parecía de mujer y el otro de hombre, junton con un bolso de diseñador.
-Listo señora aquí están Sus cosas-Dijo aquella mujer,dándole sus cosas a artemisa dejándome sorprendida, ya que eso significaba que ella vendría con nosotros. Bueno tal vez tenían algo que hacer.
Yo no hice preguntas ni mucho menos Asher, así que mientras artemisa se despedía de sus hijos y le daba instrucciones a la niñera, Asher y yo los esperabamos listos. Ella al terminar camino junto su esposo a la salida en donde ya una camioneta y otro. Par nos esperaban. En la que íbamos, rodrigo iba adelante junto con Asher, mientras que Artemisa y yo, nos sentamos atrás.
Rodrigo arrancó y en ese momento volví a sentir esos nervios horribles que había sentido ayer cuando llegué. Artemisa parecía notarlo por que tomó mi mano y la apretó.
-Tranquila, verás que todo saldrá bien Catalina. - Me dio ánimos. Pero yo solo sentía nervios y miedo, por que obviamente no se con lo que me toparia ahí adentro.
-Espero que todo salga bien... Solo espero eso.
-Ya verás que si. - Volvió a decir y su calidez sinceramente me tranquilizó un poco
Al parecer la casa de Artemisa no quedaba tan lejos de los Petrov, ya que sólo habían pasado algunos 5 o 10min cuando llegamos a un gran portón n***o, y sabía que era casa de ellos por que tenía la inicial P en grande. Y al parecer ya nos esperaban por que a pesar de haber fácilmente unos 15 guardias en la entrada ninguno nos reviso o preguntó algo, al contrario saludaron a rodrigo como si lo conocieran de años. La propiedad quedaba a unos 500 metros del portón y todo el camino era empedrado con unos enormes pinos y árboles que conectaban con la finca, que para decir verdad quede maravillada de inmediato con ese hermoso castillo, era de ensueño parecía ser sacado de un cuento de hadas Rodrigo se estacionó afuera de la puerta principal en donde ya un hombre nos esperaba. Artemisa tomó mi mano antes de bajar y me miró fijamente.
-Catalina, prometeme que páse lo que pase ahí adentro no cambiará tu perspectiva sobre mi. - Dijo ella preocupada.
-¿Perdón? - Estaba desconcertada por lo que acaba de decir ella, ¿pero por que cambiaría mi perspectiva sobre ella?
-Solo prometeme lo. - Inisistio ella casi llorando y esto me estaba asustando.
-Claro que lo prometo, pero no me asustes.
-Tranquila no es nada malo, solo que no quiero perder tu amistad. - Artimisa no espero a que siguiera preguntando o algo mas, salio como rayo y me dejó muy confundida. Tanto que no me había dado cuenta que era la única dentro de la camioneta, Asher abrió la puerta de mi lado y me baje con miles de dudas. Artemisa y rodrigo se adelantaron y fueron directo la puerta en donde una mujer abrió la puerta.
-Adelante Artemi, los esperan en la sala. - Dijo ella, yo rápido la mire por que eso quería decir que ya la conocían y que digo conocían, era algo mas que solo conocerla. Todos entramos y de verdad que tenía demasiadas indagatorias.
Tal y como había dicho aquella mujer nos esperaban en la sala principal y eran dos hombres que rondaban entre los 50 años y junto con ellos una mujer de edad avanzada sentada en una silla tallada a mano. Parecía ser una reyna o algo parecido, por que su porte y elegancia me parecían despampanante. Aquella mujer al verme se sorprendió demasiado y rápidamente se levantó y camino hacia a mí para abrazarme.
-Por fin estas en casa mi niña...Por fin... - Dijo ella en medio de lágrimas. Yo me encontraba en sock por queDepues los dos hombres se acercaron también y me abrazaron. esto era extraño, no sabía quiénes eran eo bueno más o menos lo imaginaba pero definitivamente me hacía sentir algo tan hermoso dentro de mí, sentía un abrazo cálido y hermoso, sentía que estaba en casa.