Capítulo 5

1969 Palabras
Después de ese emotivo y extraño abrazo, aun que también algo lindo. Ellos se separaron de mi y me miraron fijamente aún que todavia muy sorprendidos. -Oh lo siento mi bella Artemisa, ¿como estas mi bella nieta y futura bisnieta? - Le dijo aquella mujer a Artemisa, mientras la abrazaba y soba a su vientre abultado. Artemisa me miró de inmediato al ver mi reacción, la cual era de confusión y obviamente mucha sorpresa, aún que para decir verdad de haberlo pensado un poco más, su nombre, su recibimiento del día que llegue, entre muchas más cosas que debi de ver antes. -¿Tu eres mi prima? - Pregunté y todas comenzaron a mirarnos desconcertados. -Claro que si, ¿Acaso no lo sabías? Ella es mi hija. - Dijo uno de los hombres que estaba a lado de la señora mayor, la cual por cierto aún no sabía su nombre. Bueno de echo de ninguno de ellos. --No padre... Miren lo siento, pero es que pensé que si te lo decía Catalina no querrías estar en mi casa, pensé que tendría más tiempo, pero hoy querías venir y bueno... - Se justifico muy apenada y se que antes mi confianza en las personas habia salido mal pero ahora yo confiaba en que no lo había hecho en mala fé, aún que de lo contrario los demás estaban muy molestos. -No te preocupes, entiendo, aún que si la próxima vez espero que seas sincera - Dije gentilmente. Artemisa pareció respirar más Tranquila. -No te preocupes Catalina, no volverá a pasar nada parecido. - Contestó ella. -Bueno ya que me imagino que nuestra bella Artemisa no te dijo quien era, creo que mucho menos te hablo de nosotros así que... - El otro hombre comentó aquello y se acerco a mí y estiró su mano. - Mucho gusto catalina, soy Apolo Petrov, tu tío el más guapo e inteligente obviamente. - Dijo el con una gigantesca sonrisa y a pesar de tener ya unos 50 y tantos, la verdad no lo parecía, por todo lo contrario su físico a simple vista hacia notR a un hombre que hacía mucho ejercicio y cuidaba su alimentación, su cabello era rubio, sus ojos de un tono verde. El parecía ser el más carismático. -Si hermano ja ja, ya todos lo sabemos ahora xompermiso que yo también me quiero presentar. - , dijo el otro hombre haciendo a un lado a Apolo. - Mucho gusto, yo soy tu tío Ares. - Por otro lado Ares quien si era muy de lo contrario de Apolo, Ares era de cabellera castalla, su físico no era como el de un atleta nato, inclusive podría decir que estaba un poco gordito. En su barba y cabello tenía algunas camas, sus ojos verdes tenían de bajo unas grandes ojeras y usaba unas gafas negra. Me di cuenta de inmediato que el era el más parecido físicamente a mi madre, aun que también tenía un gran parecido con Apolo, sentía que Ares y mi madre eran casi iguales. -Bueno ya basta de sus cosas, parecen aun unos niños pequeños. - Dijo en forma de regaño aquella mujer que estaba a su lado, quien al parecer era su madre, mi abuela. - Yo soy tu abuela... Mi nombre es Sinead Petrov. Pero claro que tu me dirás Yiayia, ya que todos mis nietos me dicen así, por lo tanto espero que así sea para ti. - Ya veía de donde había sacado el caracterer mi madre, bueno si reconozco que mi madre era muy noble, pero también tenía este mismo caracterer. Ella era una mujer muy guapa, la verdad no se cuantos años podría tener, solo sabía que rondaba los 70s pero su cara tenía un maquilla hermosamente que realizaban sus grandes ojos azules, su cabello.orto y rosado de un tono rojizo y su piel muy blanca, demasiado podría decir. Ella tenía algunos rasgos de mi madre pero no tantos. Me parecía una mujer bella y elegante. Yo solo reí de nervios, por que si me daba un poco de miedo que si no lo hacía se molestaría. -Emmm... Claro. - Sonreía de nervios mientras que asher solo me miraba. -Pero mira que tenemos aquí. - Dijo la señora... Quiero mi 1Yiayia mientras miraba con una gran sonrisa a Asher. - Tu debes ser el novio de... -¡No! - Dije rápidamente antes que pudiera seguir, todos. Me miraban sorprendidos e inclusive podría decir que Asher se veía decepcionado de mi, pero obviamente el no era mi pareja, mucho menos mi esposo. Bueno quizá se había sorprendido con respuesta tan a la defensiva. - Lo siento, quiero decir que no, el no es mi esposo Yiayia. El es muy buen amigo mio. - Ella puso una gran sonrisa por lo de Yiayia tanto que olvidó por completo a ser y volvió a abrazarme. -Lo siento...-Se disculpo ella mientras secaba algunas lágrimas de sus ojos. - Es que me parece tan lindo que por fin me llames así, no sabes cuanto espere que me dijeras así... - Todo estaba siendo muy emotivo y me sentía muy emotiva la verdad. -Bueno dejemos todo eso madre, mejor sentemonos, tenemos mucho de que hablar. ¿No crees? - Dijo Ares. -Oh si lo siento. Siéntense-Dijo aquella mujer y todos tomamos asientos. Ella volvió a sentarse en esa gran silla y cada uno de sus hijos en cada respectivo lado. Artemisa y Rodrigo se sentaron juntos en un sillón junto a Ares. Y Asher y yo nos sentamos enfrente de mi Yiayia. -Me siento muy mal querida sobrina, el hablar contigo de negocios en cuanto apenas nos conocemos pero es urgente hablar de esto contigo. - Dijo Ares, quien al parecer era la mano derecha de su madre, quien suponía yo que manejaba todo. -Esta bien.... -Quiero que sepas que amamos mucho a tu madre, nos dolió tanto su partida y más sabiendo que no quiso volver a vernos nunca... - comenzó hablando la abuela y Al parecer eso le dolía a todos ellos. - Pero creeme que no se fue por que nos odiaramos, simplemente no estábamos de acuerdo con tu padre ya que el... Bueno pues ya sabes que es socio de uno de nuestros peores enemigos. - ¿Peores enemigos? ¿Quienes eras esos? -Los Volkov-Dijeron en unison y la piel de inmediato se m erizo. Esto no podía estar pasando. -Catalina ¿Te pasa algo? te vez muy pálida. - Dijo Artemisa rápidamente. -No claro que no, estoy bien no se preocupen.-Claro que no estaba bien, esto me tenía en shock absoluto por que Resulta que mi familia y la familia de nikolay, el padre mi hijo, eran enemigos. -Querida, no tienes de que preocuparte, sabemos que ese apellido causa el mismo enojo para ti que para nosotros. - -¿Ustedes lo saben? --Pregunté. -Claro que lo sabemos sobrina y creeme que habíamos dejado ese odio hace años, solo fue una rivalidad. Pero ahora mi querida sobrina ese odio volvió y más por lo que ellos le hicieron a mi hermana, mis sobrinos y también a ti. - Dijo Apolo, Mi Yiayia Parecia estremecerse por dentro al solo recordar aquellos hechos y mis tíos tenían mucho coraje y yo lo podía ver en sus caras. Por mi parte, bueno a mí... a mí me seguía doliendo mucho y mucho es poco de lo que realmente me dolía. -Pero ahora todo cambiará, tu estás aquí mi querida nieta y vamos a seguir con el legado, para vengar a tus padres y hermanos. -Lo siento Yiayia... Pero no lo haré, yo también tengo mucho coraje, pero Nikolay no mato a mi familia y sería muy tonto de mi parte vengarme por eso, eso solo lleva a más odio en mi corazón y lo que me hizo a mi... Ya lo perdone por eso y ustedes deben hacerlo también y mejor buscar a los responsables... -Eso ya lo sabemos Catalina y los responsables son ellos, yo no sé que te dijera Nikolay Volkov pero créeme Catalina el es capaz de hacer tantas cosas malas inclusive matar a su hermano para así hacerce cargo de todo. -¿Disculpa? Claro que no, yo estuve ahí cuando mataron a Anton y créeme que Nikolay sufrió mucho por eso. -Pues miente muy bien, pero debes saber que es mentira, tenemos pruebas de que Anton llegó vivo al hospital, es más solo era un rasguño la bala que le había dado y unos doctores tenían como encomienda terminar el trabajo, el cual... Lo mato -Dijo Ares y mientras me contaba toda esa historia, no lo podía creer, si sabía que había rivalidad entre ellos pero a tal grado de matar a su propio hermano, eso no. -Se que es difícil de creer prima...pero yo vi todas las pruebas con mis propios ojos, si Thomas no hubiera estado ahí, puedo asegurar que lo mismo planeaban para ti.- Artemisa parecía tan segura de esos hechos, que me daba escalofríos de pensar que fuera verdad. - Y ustedes ¿Cómo saben todo eso? ¿Dónde están las pruebas? -Yo estaba aterrada, por una parte no quería creerlo, pero por otra tenía tanto miedo que fuera verdad. - Mi hijo Hermes, nos dio toda la información, el viajo en cuanto supimos que mi hermana Atenea había muerto junto con su familia... ¿pero cuál fue nuestra sorpresa? que tú seguías viva y no solo eso, que estabas con ellos. Al principio pensamos que te habían tomado como rehén, pero después supimos lo del hospital y toda esa historia. Y al verte me imagino que ese bebé en tu vientre es de el Catalina y es por eso que queremos protegerte, que estés aquí, se lo debemos a Atenea. -Mi padre me está protegiendo...- Conteste firme. -Lo sabemos mi niña, pero también nos necesitas, Thomas es fuerte, pero nosotros aún más y los Volkov no pueden entrar aquí. En América es más fácil que te encuentren, el quiere matarte y estoy segura que es por ese bebé. -¿Acaso Nicoláy sabía del bebé? -Nicolay contrajo matrimonio con Stefany ... Y también están esperando un bebé...-Fue un golpe muy duro para mí, me dolió mucho el escuchar eso. Y quería llorar, pero también tenía que ser fuerte y demostrar que el no era ya de mi interés. -Se que te duele prima pero enserio necesitamos protegerte.-Artemisa parecía preocupada. -Mira si no quieres vengarte está bien Catalina, pero déjanos a nosotros cuidarte, se lo debo a mi hija. -Los ojos de Yiayia se llenaron de lágrimas y no podía si quiera imaginar el dolor que sentía y por supuesto nunca lo quería sentir. -Esta bien ... pero debo ir a Estados Unidos de todas maneras, soy médico y tengo trabajo, mínimo unas semanas, también tengo que hablar con mi padre, por qué el y Patrick deben venir también.- a mis tíos y abuela no les parecía gustar esa idea pero de todos modos debían aceptarlo, eran mis condiciones. Platicamos un poco más sobre la herencia que me había dejado mi madre y que no solo eran narcotraficantes, bueno también tenían una gran empresa de textiles, la cuál el 25 % pertenecía a mi madre. También me hablaron de la hermosa casa que había heredado mamá cuando Zeus murió, osea mi abuelo. Pasamos una tarde muy linda y comimos, reímos y contamos algunas historias sobre mi madre y debo decir que el miedo de llegar y encontarme algo que me hiciera darme cuenta que mi madre no era lo que pensaba yo, era mentira, por qué mi madre fue la misma siendo Juliana y siendo Atenea, ella tenía un gran corazón y aún que a veces tuviera el carácteras duro de todos, ella fue la mejor mujer y yo me quedaba con eso.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR