Lea me ayudó con todo, juntas recorrimos la casa con la que aun no estoy familiarizada en la cual jamás imagine vivir
— es muy afortunada señora.
Solo la escuché, no pude contarle nada ya que apenas la conocía y debía fingir felicidad
— Así es, muy afortunada como no te imaginas
De tener a la peor amiga del mundo, de tener el peor novio, afortunada de perderlo todo en un día.
Después de caminar por unas horas por el gran jardín decido entrar e ir a ducharme.
Entré directo al dormitorio que compartiría con el y me metí al baño sacando cada una de las prendas metiéndola en el cesto de ropa quedando desnuda, di el agua y luego la corté para enjabonarme. De pronto escucho la puerta que se abre y cierra, en segundos tengo frente a mi a Ariel Husler.
Estaba desnuda y el también, mi vista lo recorrió en milésimas de segundos y sin poder reaccionar, no sabía que hacer, no tenia una toalla cerca para taparme y el tampoco hacia nada
— Por favor sal de aquí Ariel. — estaba histérica
— Yo... yo lo siento, no sabia que había alguien, aun no me acostumbro a estar con otra persona
— ¡Bueno ya! Solo sal de aquí. — lo interrumpí nerviosa.
— cl... claro — tartamudeó y cerró no sin antes mirarme completa.
Al terminar me envolví y salí, estaba sentado, vestido perfectamente
— Siento interrumpir tu ducha
— ¿Sientes interrumpir mi ducha? Solo eso Ariel
— Si, porque de verte desnuda no me arrepentiré jamás. — Ooh mierda, no supe que responder y siguió hablándome como si nada — mis padres llegan en una hora, será una cena con vestido de noche. Me gustaría que te pusieras esto, así combina con mi pañuelo.
— claro. — Fue lo único que pude decir, su respuesta aun me tenía en las nubes. Cuando se fue pude respirar tranquila, busque en el lado del closet una ropa interior adecuada.
Al ponerme el vestido me di cuenta que no podía usar brasier, asique me lo saqué, era un vestido rojo cereza, sin espalda y largo, Busque unos tacones de terciopelo y seque mi pelo ondulando las puntas, con una pinza lo sostuve a un lado. Sobre la cama al lado de donde estaba el vestido había una pequeña caja con unos pendientes de oro blanco y un anillo con un pequeño detalle, me los puse y estaba lista.
Golpearon la puerta y al dar la indicación que podía pasar entro Lea
— señora, su maquilladora llegó.
— Pero ya estoy vestida, además no necesito tantas cosas, es solo una cena.
— El señor dijo que era muy necesario.
— Esta bien — conteste sin mucho animo.
Entró una señora a la cual salude amable y me maquilló, le pedí algo muy natural ya que no acostumbraba a hacer esto. Me enseñó un poco algunas técnicas las cuales me ayudarían para mas adelante.
Vino a buscarme cuando se fue la maquilladora y a penas entró se quedó parado mirándome por un buen rato
— ¿tengo algo mal?
— Claro que no... Estas perfecta para la ocasión — dijo en un tono mas bajo pero que alcancé a escuchar — están por llegar. Solo debes estar tranquila y lo mas natural posible.
— necesitaré tu ayuda, harán preguntas que quizás no sepa responder, no conozco absolutamente nada de ti aparte de tu nombre, esto no saldrá bien
— tranquila, estaré a tu lado, se como tratar perfectamente a mis padres.
Estiró su mano y la tomé, se sentía muy extraño. Caminamos hasta llegar al comedor que estaba perfectamente ordenado de acuerdo a la ocasión.
Llegaron a los minutos, el era un señor mayor, cabello blanco sus ojos azules como los de Ariel. A su lado una mujer muy joven, con un vestido pronunciado, rubia igual que ellos y a su otro lado una mujer mayor al igual que el, su cabello tenia tonalidades grises y blancas, vestida perfectamente muy elegante.
El salió a su encuentro saludándolos formalmente y luego lo seguí, tomó mi mano y me presentó
— Padre y madre — se dirigió a la señora mayor y a el — ella es Teresa Miller, mi bella esposa.
— Amor Mis padres Luis Husler y Úrsula Mirathile y ella es la novia de mi padre Kyle Ristrevoli.
Me saludaron amablemente, Megan nos observaba desde el otro lado lo cual me tenia muy nerviosa.
Pasamos al comedor y nuestras asistentes dieron la orden de traer la cena
— Asique eres de Alemania — preguntó Kyle
— así es
— No tienes el acento. — dijo en un tono muy seco
— lo se, mis padres eran españoles me vine a Alemania cuando tenia 16 años.
— Y ellos Teresa.— dejé de comer, no quería contestar ni hablar de ese tema
— Kyle, es un tema que mi mujer no desea hablar, espero entiendas. — creo que se dio cuenta que me puse muy tensa al oír de ellos y me ayudó.
— Claro, lo entiendo.
Me tomó la mano como si me conociera de toda la vida y le agradecí que me ayudara, era un tema un poco doloroso para mi y prefería no hablarlo aun.
La cena estuvo agradable y cada que preguntaban por nosotros el respondía por mi y yo solo le seguía la corriente
— Hijo mío, ella es muy hermosa y espero su matrimonio dure por muchísimos años mas.
— que así sea madre. — todos levantamos las copas y brindamos
— Prepararé todo y enviaré a la organizadora para que ustedes elijan los tonos, decoración, vajilla, etc. Espero no te moleste mi ayuda querida
— No se preocupe, mientras mas ayuda mejor
— Puedes tutearme querida, eres parte de la familia ahora.
Pasadas las 11 de la noche se fueron a sus dormitorios que prepararon exclusivamente para ellos, me despedí de Lea quien también se fue al segundo piso junto a Megan quien por lo visto no se veía nada feliz. Y por ultimo nos fuimos nosotros, me sentía muy nerviosa esto de fingir no era lo mío
— lo hiciste bien Teresa.
— Estaba nerviosa, creo que se dieron cuenta
— no se notó, tranquila, Por ahora vamos a Dormir que mañana debemos levantarnos temprano.
— Estoy acostumbrada a madrugar
— pero hoy estas cansada y mañana desearas quedarte acostada.
Me fui al closet y busqué algún pijama, a través del espejo pude ver cuando se desnudó y solo quedó en bóxer y caminó al lado mío, fije mi mirada en el cajón y decidí ponerme el que mas me tapaba, una camisola de seda por arriba de la rodilla, la tomé y me fui al baño.
Al salir ya estaba acostado, tenia sus brazos cruzados por debajo de su cabeza, me acomode lo mas lejos posible mirando el techo
— Buenas noches Teresa.
— Buenas noches Ariel.
Realmente estaba muy cansada y no se en que momento me dormí, pero desperté abrazada a el sin darme cuenta, mi cabeza estaba afirmada entre su cuello y pecho, la suya estaba afirmada en la mía, quería moverme pero si lo hacia de seguro despertaba y eso era lo que menos quería.
Que hago ahora