—Lo sé —le digo, mientras trato de no jadear para seguirle el paso. Extraño a mis chicos. Totalmente me habrían cargado. Vuelo por un rato para darle a mis piernas un descanso. —Pero —continúa—, también está protegida por magia. Magia que desgarrará a cualquier fae que intente escapar de sus paredes. Me imagino a la Princesa Alphine caminando afuera de la torre y siendo desgarrada en miles de pequeños pedazos. Me contraigo de dolor. —Bueno eso… no es bueno. —Exacto —concuerda—. Lo que significa que tenemos que encontrar una manera a través de la magia. —Se gira hacia mí—. ¿Y cómo rompes una impenetrable torre de prisión que te convertirá en miles de pedazos de la que tratas de escapar? ¿Es esta una pregunta con truco? —Ummm… no lo sé. Me sonríe. —No es así. Se gira de n

