II-1

2073 Palabras

II Al principio de la primavera, cuando Madrid creía de buena fe haber entrado en la buena estación y los impacientes sacaban á luz sus sombreros veraniegos, volvió inesperadamente el invierno con un retroceso traidor, entenebreciendo el cielo, cubriendo con una sábana de nieve la tierra resquebrajada por el calor solar, los jardines en los que apuntaban las hojas de la vegetación primaveral y se esparcían las primeras flores. La chimenea volvió á encenderse en el salón de la de Alberca, buscando su calor todos los señores que formaban su tertulia los días en que la ilustre condesa se quedaba en casa , no teniendo reunión que presidir ni visitas que hacer. Renovales, al llegar una tarde, habló con entusiasmo del aspecto que ofrecía la Moncloa cubierta de nieve. Vení

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR