Dmitri quería su exclusividad y Sasha no veía nada de malo en ese trato.

1254 Palabras

Dmitri no era un hombre fácil de engañar. Su experiencia en el mundo le permitía detectar mentiras con una facilidad pasmosa. Y esa mujer no parecía tener mucha experiencia prestando servicios sexuales.. Se reclinó en su asiento, mirándola con los ojos entrecerrados mientras su dedo golpeaba lentamente el brazo de la silla. —Dime algo, Sasha… —su voz era un ronroneo bajo, peligroso—. ¿Con cuántos clientes has salido? Simone sintió cómo su estómago se encogía. No esperaba esa pregunta. Lo miró a través de la máscara, intentando que su respiración no la delatara. Si le decía la verdad, existía la posibilidad de que se retractara y ya no quisiera pagarle. No podía permitirse perder ese dinero. Así que mintió. Se cruzó de piernas con un aire de falsa confianza, inclinó la cabeza con un g

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR