Me despierto, estoy adolorido, desorientado, empiezo a mirar a mi alrededor y veo al comisario Almeida, está dormido, con el brazo vendado y en una posición extraña, voy reconociendo el lugar es un hospital, pero algo extraño. Trato de levantarme y una enfermera llega. - No puede moverse, debe esperar- me obliga a recostarme en la camilla. - ¿Dónde estoy? ¿Cómo llegué aquí?. - Está en el hospital y estaba herido, se le hizo la cura necesario pero debe descansar. - ¿Mi compañero y el comisario, están bien?. - Si, todos van a estar bien, no se preocupe. - ¿Quién nos trajo? ¿Dónde están? Quisiera verlos. - Lo siento, no hay nadie. Escucho quejarse al comisario, lo volteó a ver - ¿Comisario, se siente bien? - Me duele un poco el hombro, pero bien me alegra verte despierto. ¿Por qué

