Estás cuarta y ocho horas han sido las más pesadas de mi trabajo en meses, incautar una mercancía bien elevada, mantener a mis dos hombres seguros, dañar los planes de Benítez y buscar a un traidor no es fácil. Ahora Meison está molesto y no quiere verme, no lo culpó, yo estaría igual, si me hubiera ocultado una misión, pero pensé que hacía lo mejor. - ¿Cómo está el maniático Detective? - escucho a Luis, no sé por qué le puso ese apodó, pero le queda bien. - Mejor, ya despertó, le conté sobre el traidor que está en su oficina. -¿Mm, tú pasamontañas o careta dónde está?- demonios la dejé en el carro. - ¿Entraste sin tu máscara?.- ni como salir de esta. - Eso es irrelevante, no te preocupes. - ¿Qué no me preocupe? Natha, él sabe quién eres, eso es un riesgo para ti y para todos. - Ya l

