Se dirigía hacia ellas, sabiendo que aún no la notaban, caminó primero hacia la barra de la cafetería para pedir un omelet de champiñones y queso derretido, y una vez en sus manos, ahora sí camino hacia Lucy y Miriam, quienes platicaban animadas. —Hola chicas. —Saludó Merh, sentándose al lado de Lucy y en frente a Miriam. —¡Hola Merh! —Saludaron las dos felices de verla. —¿Qué cuentan? —Preguntó Merh mientras daba un bocado a su desayuno. —¿Qué que contamos?... ¡Qué cuentas tú!, tú eres la de las anécdotas locas! —Dijo Lucy, bromeando acerca de lo que todos hablaban ese día. —Si Merh... Nos debes una disculpa... —Habló ahora Miriam, manteniendo una sonrisa. —Si... lo siento, es solo que no estaba muy bien en ese momento... —¿Cómo que mal?, ¿Cómo por? —Habló ahora Lucy. Merh tomó u

