Llegó como todos los días temprano a la oficina sí aunque crean que no soy muy responsable con mi trabajo así que entro y salgo a la recepcionista quien muy coquetamente me saluda mostrando un poco más el escote de su vestido yo solo río con la cabeza.
Subo al elevador y para mi sorpresa ya se encuentra la señorita Miller con su inconfundible aroma a gardenias el cual inunda todo el elevador al momento que usted se cierra.
—Buenos días señorita Miller.
—Buenos días señor Stone.
A esta hora no hay no hay nadie más nadie aquí es por eso que me sorprende mucho ver a la señorita Miller, no le tomo mucha importancia y subo hasta presidencia una vez ahí enciendo el computador instalar el programa que hice para encontrar a la persona que nos ha estado robando los proyectos de André
Me sumerjo en el trabajo redactando informes revisando documentos y el tiempo transcurre sin darme cuenta de momento el timbre del teléfono de mi escritorio empieza a sonar.
—Buenos días jefe Le recuerdo que en una hora tiene la reunión con los insumos del sur para la adquisición de los productos que va a ocupar el diseñador.
No me acordaba que tenía una reunión al sur de la ciudad.
—Gracias Jimena me podrías hacer el favor de marcarle al asistente de mi hermana para decirle que me tiene que acompañar a esta reunión.
—Enseguida señor.
Cuelgo la llamada protejo mi archivo cierro mi notebook tomo mis cosas y bajo enseguida al lobby.
Abigeil.
Estoy sumergida en mi trabajo cuando una llamada me saca de mi zona de confort.
Abigeil —Bueno.
Jimena —El Señor Stone la está esperando en el lobby, dice que tienen el tiempo justo para llegar a la reunión con los de insumos del sur
Jimena —Se me olvido, aún tengo mucho trabajo. Enseguida voy.
Le contesto de forma apresurada, se me había olvidado por completo que debía acompañar al patán arrogante a las reuniones salgo apresurada de mi cubículo rumbo al elevador y afortunadamente en menos de dos minutos estoy en el lobby.
—Disculpe la tardanza señor —Le digo al llegar a su lado está de espaldas mirando en dirección a la entrada.
—Descuide pero apresurémonos para llegar a tiempo a Raquel y a su hermano les gusta la puntualidad.
Me dice mientras se coloca unos lentes oscuros que lo hacen lucir como actor de cine salimos y en la entrada del edificio se encuentra su chofer quién abre la puerta trasera del lujoso.
Noah
Mientras Marcelo abre la puerta volteo así a ella para indicarle que suba primero al auto hasta ese momento no había reparado en ella la verdad me quedo con la boca abierta luce sencillamente espectacular ese juego ejecutivo azul oscuro se ajusta perfectamente a su cuerpo el cabello en una cola alta deja al descubierto su estilizado cuello y el maquillaje que usa resalta sus ojos y sus labios me he quedado impresionado, supongo que Marcelo lo notó ya que hace un carraspeo con su garganta para sacarme de ese estado recobro la compostura y la invito a entrar al vehículo.
La sonrisa burlona de Marcelo quien me mira por el retrovisor una vez se sube al auto no se hace esperar mientras que yo desvío la mirada así a la ventana para no dejar en evidencia el efecto que causó en mí Abigeil.
Un silencio incómodo se instala en el vehículo por lo que decido empezar a revisar los documentos que traje
Marcelo se detiene en la entrada de insumos del sur. Mi chofer abre la puerta para que yo baje, para luego extenderle la mano a Abigeil para que haga lo mismo lo primero que sale del auto son sus muy bien torneadas piernas que captan toda mi atención y por supuesto que la de Marcelo también. Entramos al lobby y la recepcionista nos recibe muy sonreída
—Bienvenido señor Stone en que puedo ayúdarle
Me dice de manera insinuante.
—Tengo una cita con tu jefa
Contesto ignorando sus coqueteos parece que no entendió la última vez que estuve aquí que no me interesa
—Sígame dice ignorando olímpicamente a Abigeil la chica camina adelante guiándonos a la sala de juntas sin embargo no me pasa desapercibido que las miradas masculinas no están sobre ellas sino sobre Abigeil quien ni siquiera se percata de ello.
Entramos al lugar, ella nos indica que tomemos asiento mientras sus jefes llegan, enseguida de que ella sale un chico entra para ofrecernos algo de tomar.
—Les ofrezco algo de tomar.
Dice el chico mirando embobado a Abigeil.
—Un vaso de agua por favor.
Le contesta ella con una hermosa sonrisa.
—Enseguida señorita.
Le dice el joven entusiasmado.
—A mi me traes un café.
Le digo tajante y en un tono algo fuerte porque al parecer no noto que estaba ahí. Para hoy!.
—Sí señor
Contesta el chico un poco avergonzado y sale casi corriendo de la sala de juntas.
—Al parecer el se robó el corazón del joven que acaba de salir.
—En serio.
—Me va a decir que no se dio cuenta que el joven estaba encantado con usted.
—Pues la verdad no me di cuenta debe ser que a el no le parezco corriente
Respondió mirándome a los ojos, en ese momento pude notar el color ámbar de estos.
—Buenas tardes —Saludan las personas que esperábamos.
—Buenas tardes.
Respondemos al unísono y poniéndonos de pie para saludar los recién llegados.
—Raquel y Santiago Foster ella es Abigeil Miller la asistente de mi hermana.
—Un gusto —Contesta ella extendió su mano hacia Raquel.
Ella la saluda con la misma cordialidad, en cambio Santiago toma la mano de Abigeil y le da un beso en sus nudillos de forma muy coqueta.
—Es un gusto tener una mujer tan bella en esta reunión.
Le dice el imbécil de Santiago de manera descarada. Las mejillas d ella se pintan de rojo algo que me molesta no se porque pero me molesta.
—Oye y yo que.
—Tu eres mi hermana y no te veo como a la señorita.
Abigeil al escuchar eso solo ríe moviendo la cabeza en negación.
Después de las presentaciones comenzamos hacer negocios
Al finalizar la reunión todo salió como esperaba conseguimos un gran descuento y la puerta abierta más empresarios en el mundo de la moda
Bien una vez que cerramos el trato Qué les parece si festejamos en el club de mi esposo dice Raquel con una sonrisa en su rostro.
—Me parece perfecto.
Le contesto yo con la misma sonrisa que ella me da el que no tarda en hablar es Santiago quien en toda reunión no dejó de ver al asistente de mi hermana.
—Usted también está invitada señorita Miller.
Veo que ella está por negarse y me apresuro hablar antes de que ya meta la pata.
—No se preocupen ahí estaremos.
Ella me fulmina con la mirada pero no dice nada. Subimos al auto para iniciar el trayecto de vuelta.
—A qué hora mando a Marcelo a recoger la señorita.
—Señor en verdad yo no creo que pueda ir esta noche.
—Así que ustedes de esas mujeres a las que les gusta que les rueguen para hacerse las interesantes, es trabajo no se confunda que no es una salida de placer no tiene que hacer el show.
Un gesto de asombro se forma en su cara.
—Mire señor no estoy haciéndole ningún show y claro que sé que esto no es placer sino trabajo pero resulta señor que tengo una vida fuera de la empresa y cosas importantes que hacer, no puedo así como así dejar de hacer lo que hago fuera de la empresa por su gran idea de involucrarme en esa salida, quiero que le quede claro que no me estoy haciendo la de rogar ni mucho menos la interesante es solo que no todos tenemos una vida tan perfecta como la suya, algunas personas aún tenemos cosas que hacer fuera el horario laboral es por eso que me iba a negar a dicha salida pero a usted se le ocurrió la genial idea de responder por mí. Usted cree que todos vivimos en el mismo país de las maravillas en el que vive. Es mejor cerrar mi boca porque no quiero seguir faltándole al respeto.
Ella desvía su mirada o sea la ventana que tiene a un lado, Yo no le digo nada Es la primera vez que una mujer me deja sin palabras solo pongo mi mirada hacia el frente y me topo con la mirada de reproche de Marcelo.
El resto del viaje se vuelve demasiado incómodo al parecer la regué con Abigeil.
Llegamos a la empresa y ella se baja lo más rápido que puede dejándome ahí parado, yo solo veo alejarse
—Parece que no se lleva bien con la hermosura jefe.
—Parece que no Marcelo.
—Se ve que ella es no es como las mujeres que usted está acostumbrado a frecuentar.
—Sí a veces sus actitudes me desconciertan.
—Porque lo dice.
—Porque actúa de forma opuesta al resto de las mujeres que conozco, es hermosa e inteligente, no coquetea conmigo, ni se me insinúa es directa, me dice lo que piensa y tampoco se hace la interesante como acabas de ver no reacciona ante mi presencia.
—Perdone jefe pero creo que a usted le gusta esa chica.
—Claro que no, ni siquiera es mi tipo es solo que un hombre como yo no está acostumbrado que una mujer lo trate de manera indiferente.
—Pues qué bueno que no le guste, ella es una chica de esas que valen la pena y usted pues no es de esos que tienen compromisos.
—Por lo que veo le ves muchas virtudes a la señorita Miller.
—Me parece una mujer sumamente hermosa e interesante, tal vez me anime un día de estos a invitarla a salir.
Me contesta Marcelo con una radiante sonrisa no sé por qué razón pero su respuesta me hace sentir cierta incomodidad y molestia, la misma que sentí al ver como Santiago no le quitaba la mirada de encima a Abigeil.
Salgo del auto rumbo a mi oficina, mi humor cambio para mal llego al piso de presidencia y me encuentro con Kendra
—Cómo les fue.
—Bien por?
Contestó de manera tosca
—Huy que humorcito hermanito almorzaste limón agrio.
—Deja de decir payasadas.
—Pues tu deja ese mal genio que tienes.
—Yo estoy de muy buen humor.
—Como sea no me has contestado cómo les fue.
—Pensé que tu asistente ya te había puesto al tanto.
—No la he visto pero mejor le pregunto a ella no sea que me muerdas y me de rabia.
Se da La media vuelta dejándome de pie en medio del pasillo.
—Buenas tardes señor Stone.
Saluda Jimena al verme llegar paso de largo y no respondo su saludo llego mi oficina y camino hasta el minibar para servirme un whisky que me bebo de un solo trago. ¿Qué demonios es lo que te está pasando Noah.?
HOLA GRACIAS POR LEER HASTA AQUÍ LISTA HERMOSA HISTORIA NOS VEMOS EL LUNES.