SAM —¿Qué haces aquí? —pregunta extrañada. ¿Qué? ¿Acaso creyó que me mudé de planeta? ¿Cómo me siento? Molesta. Sandra no era lo que yo pensaba, pero ya no me importa. Ni ella, ni nada. ¡Nada! Que tenga que ver con ellos. De la nada, se queda ida, viendo un punto fijo. Sigo su mirada, y veo que detalla con ímpetu mi alianza, el anillo de bodas. —Un gusto ver que está bien, señorita... White. Con su permiso. —Tomo a Marina del brazo y comenzamos a alejarnos. —¿Te casaste? —me detiene. —Temo que eso no es de su incumbencia. —Nos alejamos. • ────── ✾ ────── • Luego de ese incómodo momento, dejé a Marina en su casa y fui en busca de los tres amores de mi vida. —¿Puedo hacerle compañía? —voltea a verme y sonríe. Efectivamente, lo ignoraron por los columpios. Hasta casi me recuerda

