SAM —Debiste aceptar nuestro trato, ahora verás cómo ella paga las consecuencias. —¡Corre! —¡Escondámonos por aquí, ven Sam! —Quiero estar con papá. —Quédate aquí, no salgas, ¿sí? —¿Qué es eso? —... Solo es algo que dormirá a los malos, para que podamos salir. —Aún están dormidos, Luz... Escucho las voces de mis pequeñas, sacándome de ese extraño sueño que, por más que quisiera saber qué significa, no puedo ir más allá. Me hago la dormida y, con cuidado, me doy vuelta en la cama, quedando de frente a mi esposo, el cual, al parecer, esta vez fue vencido por el cansancio. Siempre es el primero en despertar a causa de mis bebés, porque sí, esto pasa casi todas las mañanas, en especial los fines de semana. Y los fines de semana es cuando más temprano se levantan. ¿Por qué? Ni siqui

