SAM Un nuevo día comienza. Luego de dejar a mis dos terremotos en la guardería, para que le den guerra a Claudia, me dirijo a la clínica veterinaria. ¿Adivinen de quién? Sip, mía. La abrimos hace seis meses, justo al lado de la clínica general de Axel. Él tuvo mucho que ver con eso. Abrió su clínica hace tres años, mientras yo me dediqué a terminar mi carrera. Lo que siempre quise ser… veterinaria. Apenas llego, me recibe Marina, la mejor persona con la que nos pudimos encontrar cuando llegamos aquí. Me ayuda en la veterinaria y me saca de apuros cuando mi vida familiar se vuelve una bomba de tiempo. Ella es la mamá de Lili, y juntas son las mejores personas del mundo. —¡Hola, Mari! —la saludo con un enorme abrazo—. Siento llegar tarde. Las niñas no querían levantarse, estaban pegada

