27 Julian Pierdo y recupero la conciencia, los periodos agónicos de la vigilia se entremezclan con breves momentos de una oscuridad reconfortante. No sé si han pasado horas, días o semanas, pero parece que lleve aquí una eternidad, a merced de Majid y el dolor. No he dormido. No me dejan dormir. Solo encuentro respiro cuando mi mente desconecta del tormento, pero saben cómo hacerlo para que espabile cuando llevo mucho rato ensimismado. Primero me someten al submarino. Aunque de forma perversa, me resulta gracioso. Me pregunto si lo hacen porque saben que soy medio estadounidense o si es solo porque piensan que es un método eficaz para destrozar a alguien sin infligir daños graves. Lo hacen una decena de veces, me llevan al borde de la muerte y luego me traen de vuelta. Parece como si

