29 Julian —¿Cómo está? —pregunta Lucas y se sienta en la silla junto a mi cama. Lleva un vendaje grueso en la cabeza y tiene que llevar muletas por la pierna rota. Quitando eso, se está recuperando bien. Estaba inconsciente en otra habitación cuando Al-Quadar atacó el hospital uzbeko y por eso se perdió toda la diversión. —Está… bien, creo. —Pulso un botón para que la cama se pliegue por la mitad. Con el movimiento me duelen las costillas, pero me sobrepongo a la molestia. El dolor me ha acompañado constantemente desde el accidente, así que a estas alturas estoy más o menos acostumbrado. Desde que nos rescataron de aquel edificio situado en Tayikistán hace cinco días, Nora y yo nos hemos estado recuperando en un centro especial en Suiza. Es una clínica privada en la que trabajan los me

