—Lo pensé —dice con una expresión ilegible, sorprendiéndome de nuevo—. Cuando dejé Colombia tras la muerte de Maria, quería terminar con ese mundo. Durante el resto de mis días como adolescente, intenté con todas mis fuerzas olvidar las lecciones que mi padre me enseñó; intenté controlar la violencia. Por eso me matriculé en Caltech, porque quería tomar un camino diferente y no convertirme en quien estaba destinado a ser. Lo miro fijamente y se me acelera el pulso. Esta es la primera vez que oigo a Julian reconocer que quería algo diferente a la vida que vive ahora. —¿Por qué no lo lograste? Nada te ataba a ese mundo a partir de la muerte de tu padre… —Tienes razón. —Julian me sonríe—. Podría haber olvidado la muerte de mi padre y dejar que el otro cartel tomara el poder de la organizac

