JADE Nunca dejare que Anastasia y Leonardo sean felices. Pagamos a una enfermera para sacar a la mocosa del hospital, si quiere ver a la niña deberá pagar mucho dinero, sino nunca más la verán, es hora de llamarlo. —Leonardo querido, tengo a tu mocosa —Una sonrisa cínica se forma en mis labios —Dime donde esta Jade, y puede ser que te deje vivir —Responde el muy idiota —AQUÍ LAS CONDICIONES LAS PONGO YO! —No dejare que intente manipularme —¿Cuánto quieres? —Escucho que suspira con resignación —Quiero 10 millones de dólares, y un helicóptero, en cuanto en mi cuenta este ese dinero te daré la ubicación de la niña. El tiempo corre y la mocosa tiene hambre —Ten piedad con mi hija, es muy pequeña —Corto la llamada sin escuchar lo que dice. Luego de una hora me llama mi madre, Marcheti

