LEONARDO Mi princesa esta por fin en casa, luego de la cena, Franco y yo nos dirigimos hacia mi despacho, lo veo nervioso, aunque no le conté que Jade está muerta. —Leonardo, me llamo Nadine, y me dijo que Jade no aparecía —Yo solo lo observaba —Ella… ¿Está muerta verdad? Dime la verdad —Si, la mate por secuestrar a mi hija —Sus ojos me observaron incrédulo. Luego de contarle como paso todo el solo asintió —Anastasia no puede saber nada de esto, yo me encargare de que Nadine desaparezca —Dice un tanto inseguro —Supongo que las malas lenguas tenían razón al decir que eres mafioso ¿no? —De mis labios solo sale una sonrisa ladeante y asiento levemente —Gracias suegro, usted sabe que ellas son mi prioridad, y mataría a quien sea por ellas – le digo mientras le doy un apretón de manos, él

