BLAIR Me quedo paralizada. Es como si el aire del casino clandestino de Kins Jefferson University se hiciera más denso, o quizá soy yo la que deja de respirar. No puedo creer lo que acabo de escuchar: Levin, con su sonrisa de chico malo y su irritante seguridad, acaba de proponer que el premio del juego de póker sea… pasar una noche conmigo. Conmigo. Blair Gray. La reina de los parias, indiscutible del campus. La que jamás se presta a este tipo de estupideces. La que jamás será utilizada como moneda de cambio. —No lo puedo creer… —Murmuro, más para mí que para nadie, sintiendo cómo mi mandíbula se tensa. Mierda, no entré a esta escuela para convertirme en la puta que todos pueden tomar y jugar a su antojo. Mi vestido parece de pronto una especie de etiqueta puesta en una botella cara qu

