Si alguien me hubiera dicho hace unos meses atrás, que hoy iba a estar a punto de casarme con el amor de mi vida, me hubiera reído. Me observo en el espejo de cuerpo completo una vez finalizado el maquillaje y peinado. Sonrío al ver como el delicado corte del vestido se amolda a mi figura, mi panza de siete meses y dos semanas ya se nota obviamente, pero aun así me siento maravillosa. - Cuñada, eres la novia más hermosa del mundo- menciona sacándome de mis pensamientos. - Gracias. No han visto al novio ¿verdad?- pregunto - No, él está en la casa de los Evans- comenta mi madre al entrar a mi habitación. - Mamá, les agradezco todo lo que han hecho por mí- me abraza y estoy a nada de soltar las lágrimas. - Se puede- dice mi padre dando un leve golpe en la puerta. - Pasa, querido- resp

