-Podríamos poner esto aquí ¿No?- pregunta, Gray con una mueca preocupada en su rostro. Jeremy está a nada de llegar a su casa, para dejar a Scooby y darle a Gray las indicaciones sobre el cuidado del perrito. Este último, ha tomado muy en serio su papel como adoptante, porque sí, ha decidido adoptarlo. -¿Y si no te gusta el perro?- pregunté, al saber que había decidido adoptar a Scooby. -¡Es un perro, Murphy! Todos los perros me gustan- respondió sonriendo ampliamente. En una esquina, colocamos la gran cama de color verde, que Gray se ha tomado el trabajo de comprar, para que Scooby duerma cómodo. El timbre suena y mientras Gray coloca los platos de agua y comida, con el nombre Scooby escrito en ellos, yo me dirijo a abrirle la puerta a mi amigo el veterinario. Jeremy me sonríe apena

