Me alejo de Juliano sin poder evitar el llanto. Es difícil saber dónde correr, dado a que los ataques llegan de improviso de cualquier lado. Visualizo un conglomerado de árboles y me adentro allí. Mis pies se mueven rápidos, desesperados por huir lejos de este caos. No tengo un destino específico, solo quiero sobrevivir. Nikanor... ¿Qué le sucedió? ¿Estará muerto? No, no, no... Vislumbro una claridad que me hace entender que ya no habrá árboles. Salgo a una llanura rodeada de montañas y montes. De momento, el suelo empieza a temblar, por lo que miro a mi alrededor buscando la razón de aquel ruido, que mueve las piedrecitas de aquí. Vaya, vaya... Por los lados del claro, una multitud de soldados viene en mi dirección. Sé que debo correr, buscar un refugio entre los árboles, pero me
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