Me sumerjo en un estado shock donde mi mente se queda en blanco. Estoy esperando el hijo de Nikanor. Hay una vida en mi vientre, una parte de él y de mí. El fruto de nuestro amor crece dentro de mí. ¡Voy a ser mamá! Mis hermanos tendrán un sobrino. Un bebé... Mío... Dejo que las lágrimas me acompañen en este momento de felicidad. Pese a las circunstancias, es la mejor noticia que he recibido por parte de este aparatito. Pero ¿cómo? Siempre me dieron pastillas anticonceptivas en la mansión... Entonces mi mente hace “clic” y el recuerdo de mi persona haciendo berrinches sola, sentada en la mesa y tirando la pastilla contra la pared me responde. Me salté ese día por la rabia que me dio ver a esa mujer y a Nikanor coquetear. Ese mismo día en la noche, Nikanor y yo hicimos el amor. ¡Eso e

