Sentía como si la sangre se hubiera drenado de mi sistema, ¿Qué había hecho mal? Me aseguré incluso en abrir r************* ayer con mi nombre agregando personas desconocidas para crear de Karol Casper alguien más real, se suponía que esta era yo, así que no comprendía cómo ese —hijo de puta— conocía mi pasado, lo que yo era realmente. Estaba descubierta. Lo seguí hacia un sitio más apartado donde habían muebles y objetos de porcelana, él meneaba su vaso de vidrio con un poco de alcohol, cuando se volteó hacia mí supe que este sujeto iba a chantajearme. Mierda. —Tienes dos opciones —murmuró en voz baja, su rostro con una ligera sonrisa—, irte de aquí, o les digo a todos quién eres realmente. Apreté la quijada e intenté aparentar ser indiferente, como si tuviera todo bajo control. —

