21

1473 Palabras

Chanel y yo nos volteamos hacia el escritorio, Adonis nos observaba con una ceja alzada y una mueca divertida en el rostro. Chanel volteó a mirarme e inevitablemente comenzamos a reírnos de lo vergonzosa de la situación. Al parecer mi culo era un rastreador de Adonis, apenas lo mostraba él aparecía. —No sé muy bien qué está pasando aquí —dijo Adonis pareciendo resistir una sonrisa— pero Chanel, tu papá está llamándote allá abajo, quiere que vayas a hablar con las hijas de la tía Elena. Recordaba que Adams me la había presentado, estaba borracha junto con su mamá, y sus hijas parecían caminar por ahí completamente aburridas. —No —dijo Chanel—, ellas son demasiado pendejas. Casi escuché a Adonis aguantar una exclamación, la miraba como si fuera un tío o su papá. Vaya, al parecer él quer

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR