38

698 Palabras

Cuando comencé a retroceder en busca de otra puerta, sentí el metal frio de la boca de una pistola contra mi nuca. Tragué saliva pesadamente, mierda, me habían atrapado. Algunos niños que estaban ahí me miraban con curiosidad, probablemente porque nadie que no fuera exclusivo del personal entraba ahí, algo se removió en mi pecho, ellos tenían esa misma mirada de temor que yo tuve alguna vez. —De rodillas Karol —demandó. Esa voz. Era Adams, estaba segura de que era él.  Me estremecí un poco sintiendo temor, él debía de estar enojado, siempre jugué con él, siempre fui una infiltrada. Alcé mis brazos para mostrarle las palmas de mis manos e hice una ligera mueca, mi hombro ardía con una presión constante.  Me voltee de manera que ahora la boca de la pistola rozaba justo en mi entrecejo y

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR