Marta Los ojos de Roberto posados en mi, estaba nerviosa, preocupada y a penada, no tenía una aventura pero deseaba tanto tener algo con ella, él volvió a preguntar, esta vez más molesto que la vez anterior. - Te hice una prehunta- insistí, su mirada me evitaba, pasaron unos minutos, ella respondió. - No, Roberto- quizás en el fondo lo deseaba, sentía algo que no podía ocultar, provocaba en mi cosas , sensaciones que no sé explicar, nos quedamos en silencio, su mirada clavada en mi, me sentí tan culpable, me sentía la peor mujer del mundo, el se dio media vuelta. - buen día- tome mi saco y salí de esa habitación, donde el aire pesaba, donde las últimas noches que hicimos el amor, la noté y sentí ausente, sospechaba que algo no estaba bien, lo sabía, lo sentía. Itzel Una sonrisa en

