ENAMORADA

1254 Palabras
Itzel La abrace, me caía muy bien, era agradable, teníamos mucha complicidad y química en el trabajo, me agradaba, tenía algo que la hacia atractiva, me quede a un lado de ella, tome mi laptop, nuestros ojos se encontraron y cual par de tontas, nos mirábamos, nos veíamos. Marta Mis ojos posados en ella, mi mano, cerca de su mano, jamás había visto a alguien así, de esa forma, ella provocaba en mi, tantas cosas, pero recordé y le reclame. - Me sentí especial, cuando encontré el Pay, pero luego vi más en otras mesas-dije molesta- me sentí especial, cuando vi el Pay- sus ojos se posaron en mi- pero después , cuando los vi en otras mesas, supe que tú habías tenido el detalle con todos- dije desanimada, ella se quedó en silencio, minutos después dijo. - Tu eres especial- ella levantó la mirada, el semblante de su rostro cambió, se quedó en silencio , complemente mi comentario- eres especial para mi- extendí mi mano, tome la suya- tenemos muchas cosas en común- sonrisa, solté su mano, me levante de la silla, camine hacia ella, la abrace. Marta Cerré los ojos, un suspiro, discreto se me escapo entre sus brazos, es ahi donde yo encontraba tanta paz, jamas me habia sentido asi, tan cómoda, tan protegida, quizás era solo un acto de amabilidad pero para mi, ese acto me había acomodado cada pieza que tenia rota, ella se separo de mi, yo intente disimular. - Bueno jefa, me voy- me separe de ella, ella tomó mi mano. - No tan rápido- la mire, sus ojos café, chocaron con los míos- tenemos mucho trabajo, asi que no puede irse- ella sonrió. - Si, ya se me extrañas- cuando dije eso sus mejillas se sonrojaron, una ligera sonrisa se dibujó en mi rostro, no podía creerlo, la había puesto nerviosa, a esa señora de caracter fuerte, estaba nerviosa, ella me soltó, yo me senté frente a ella, como cada, desde hacía dos meses y medio. Marta Ya no podía más me era tan complicado, estar con Roberto y pensar en Itzel, buscaba detalles, buscaba contacto físico todo el tiempo y esto empezaba a ser notorio con los demás, yo era incapaz de comportamente de forma correcta, vivía atrapada, entre mi deber como esposa y ese mar de emociones que sentía, eso era peligroso para mí, y no podia ni debia ser, suspire, estaba sentada al borde de la cama, colocando los zapatos, me quede pensando, recordando, deseando estar en la oficina, con ella amaba su carácter, su sonrisa, la mirada de sus ojos, todo de ella me parecía hermoso, sonrisa, la voz de Roberto, me trajo a la realidad. - Cariño, no me esperen para cenar, debo terminar unas auditorías, llegaré tarde- me acerque, bese sus labios, una sonrisa. - Está bien cariño- le di una sonrisa, él salió de la habitación, yo caminé hacia el tocador, coloque labial, acomode mi cabello, una sonrisa al espejo, me empeñaba, me gustaba ir presentable a la oficina, suspire. Itzel Colocaba un poco de maquillaje, me mire al espejo, me gustaba siempre lucir bien, me gustaba verme y sentirme bien, termine mi rutina de maquillaje, tome mi bolso, mi chaqueta de mezclilla y camine hacia la salida de mi habitación, Mayra esperaba por mi, en el auto, al entrar ella dijo. - Te ves hermosa- le di una sonrisa, era una chica muy bella, hermosa, era alegre y divertida pero en los últimos años, todo el tiempo estaba de malas conmigo, pensaba. - Gracias- ella encendió el auto, nuestra relación , se había convertido en una relación de amistad, que éramos amigas. - Por eso esa vieja anda tras de ti- quería decirlo, era evidente que esa tipa, tenia interes por Itzel, lo cual no era raro, es una chica bella, siempre luce linda, eso me enamoro- no la culpo- voltee la mirada al frente, ella se quedó en silencio, cambió el tema. - El fin de semana, tengo una fiesta- ella me miró, quise a cambiar ritualmente de tema, no quise hablar de algo que yo ya había notado, pero siempre trataba de convencerme de que solo era amistad. - Llevas dos años bebiendo, saliendo de fiesta- era joven, lo se, pero a veces no llegaba ni a dormir, al llegar a su trabajo, ella bajó del auto y ahí estaba la tip- mira te esperan- dije molesta, Itzel, viro los ojos, bajó del auto y antes de cerrar la puerta dijo. - No estoy interesada- cerré la puerta, caminé hacia la entrada de la oficina, y si efectivamente ella me esperaba se acercó. - Hola, buen dia- le di una sonrisa, me daba gusto verla, me parecía atractiva pensé. - Pasa por favor- le abrí la puerta, ella entró, yo tras ella, rose su mano. - Gracias- le di una sonrisa, siempre que me dejaba pasar, sentía el rose de su cuerpo, el contacto de su mano con la mía. - Te veo en unos minutos- le di una sonrisa, me fui a la oficina, con una sonrisa en los labios, deseando verla entrar, mis ojos miraban hacia la puerta, mis manos sostenían un boligrafo, el boligrafo con su aroma, suspiró, ella apareció. - Hola, buen dia- le di una sonrisa- otra vez- ella me sonrió, yo me senté, frente a ella como cada tarde. Marta Irme a casa, sonriente, que tinta me sentía , pero que feliz era cuando estaba conmigo, cuando la tenía cerca , cerré los ojos, recordaba ese abrazo, sus palabras, estaba feliz, estaba : enamorada. Itzel Mis manos sostenían las mancuernas, unos audífonos, ropa deportiva, estaba ahí rodeada de gente, haciendo ejercicio, la mirada chocó con mi imagen en el espejo, una ligera sonrisa se dibujó, al terminar mi rutina fui a casa, tome una pluma, comencé a escribir mi diario, esa pluma, la mire con cariño, era un obsequio, que ella me dio, tenía su perfume, una sonrisa se dibujó en mi rostro, algo tenia, algo provocaba en mi, pero no sabía que era, ¿gustarme?, me pregunté, no, no lo creo ella está casada, tiene un hijo, deje caer los hombros, pero debo reconocer que es linda, suspiré. Marta Caminaba hacia la ducha, a las seis de la mañana, camine hacia la ducha, mi primer pensamiento, fue ella, sonrisa, colocaba perfume, crema sobre mi piel, ropa cómoda, secaba mi cabello y lo planchaba , Roberto se acercó. - Hola buen día cariño- la mire sorprendido, la notaba diferente, desde que entro a ese empleo, tome valor , le dije- me parece raro verte con el cabello suelto- ella sonrió. - ¿Se ve mal?- lo mire, no me interesaba si a él no le gustaba, no me preocupaba - Te vez muy bien- le di una sonrisa- cariño- buscaba las palabras correctas, la mejor forma de decirle- tengo dudas, me siento fuera de lugar- ella me miró confundida. -No entiendo- lo mire, sospechaba por donde iba todo. -Te ves diferente, contenta, alegre- la mire- te ves linda cuando estás así- ella sonrió. - Gracias- pense que el comentario ahí quedaría pero continuo. - Actúas, raro, diferente, llevas comida de más, compras dulces, chocolates, tomas el celular, y sonríes- ella estaba en silencio, mirándome, yo continué-por favor de sincera, y responde esto que te preguntaré- mls ojos posados en ella. - Te escuchó- tenía miedo a su pregunta, tenía miedo a mi reacción, a esa cara de tonta que pongo cuando hablan de ella. - ¿Estás teniendo una aventura?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR