Morgana estaba haciendo cuentas para variar cuando sintió la puerta del local abrirse. Como afuera parecía un desfile de Halloween con la gente fanática de la serie vestida caracterizada como la misma, creyó que era alguien que entraba para comprar, pues no había entrado nadie en todo el día, pero para su sorpresa era Vicky, estaba sola sin Tory. La joven se acercó y la abrazó. Tenía un jean roto y un sweater al cuerpo rayado, no era nuevo el atuendo, pero estaba limpio. Al abrazarla sintió el perfume particular a flores que siempre llevaba la chica y acarició con una mano su cabeza. —Qué raro verte tan temprano, pensé que estarías cocinando pasteles para el bar — pues la chica los hacía y los vendía, otras veces reemplazaba a la camarera de turno cuando no la ayudaba a ella. —Es que

