Morgana se encontraba en su local de cosas esotéricas, sumida en pensamientos preocupantes sobre lo ocurrido con Brenda el día anterior. La mañana había sido caótica, ya que había estado ocupada resolviendo la situación con Pat, lo que la había llevado a no poder abrir a tiempo su tienda. En ese preciso momento, la puerta se abrió bruscamente y entró Bobo, el policía y exnovio abusador de Brenda y la bruja, aunque claramente ese infeliz no necesitaba de mayores presentaciones. Su presencia desagradable llenó el ambiente de tensión inmediatamente. Bobo soltó una risa burlona y se acercó al mostrador, amedrentando a Morgana. Sus ojos reflejaban un peligro latente. —¿Me podrías decir dónde está mi mujer? ¡Quiero verla ahora mismo! — demandó elevando el tono de su voz con palpable agresivid

