Y así fue como una noche que debería haber sido llena de dicha y felicidad para todos, o al menos para padre e hija, se transformó en una noche oscura en un abrir y cerrar de ojos. Morgana hizo pasar a una pálida Brenda que venía solamente con lo puesto y su vientre inmenso. La joven temblaba de modo incontrolable y Morgana y Pat cruzaron una mirada por encima de ella, mientras Vicky llevaba a una Tory que no entendía bien lo que pasaba hacia otro lugar junto con su plato de comida, en brazos. La bruja invitó a Brenda a sentarse, ofreciéndole algo de tomar, y la mujer aceptó un vaso con agua, aunque cuando se lo dio, el vaso casi se cae... Por dentro, Morgana suspiró... no entendía cómo habían llegado a eso, ¿no se suponía acaso que Brenda la odiaba? Con delicadeza, Pat le habló a Bren

