Capítulo XXIX. Primer ascenso Conoció bien su época, conoció bien su distrito, y es rico. Le Précurseur [29] Aún no se había recuperado Julien del hondo ensimismamiento en que lo había sumido el suceso de la catedral cuando, una mañana, el severo padre Pirard lo mandó llamar. —Me escribe el padre Chas-Bernard a favor suyo. Estoy bastante satisfecho en conjunto de su comportamiento. Es usted muy imprudente, e incluso atolondrado, sin que se le note; sin embargo, hasta ahora el corazón es bueno, e incluso generoso; la inteligencia es superior. Sumándolo todo, veo en usted un destello que no hay que descuidar. »Tras quince años de dedicación, estoy a punto de irme de esta casa: mi crimen es haber dejado a los seminaristas a su libre albedrío y no haber ni amparado ni perjudicado a esa

