Narra Gabriel La mujer quiere llevar el control de todo, tiene que saber que hay niveles dentro de la empresa, la actitud que tiene es como si quisiera llevar el sartén por el mango. Pero se equivoca, el que está a cargo soy yo. Después de sus palabras me sentí molesto, su rol de consejera me revolvía todo, se cree perfecta al juzgar mi manera de proceder; pero ¿Qué esperaba? Aquel hombre me empezaba a insultar con sus comentarios, no podía solo sonreírle y continuar con la reunión fingiendo ser amable; me sentía ofendido y fue lo que me hizo explotar. Hay temas en los que soy sensible, reconozco que no soy perfecto y que tuve errores, pero no tiene que recordármelo alguien que no me conoce, ese gordo asqueroso no puede simplemente comentar sobre mi vida y mis cosas personales como si fu

