Mía Las palabras de Aiden no dejaban de resonar en mi cabeza, y aunque me esforzaba por creer que la grandiosa editorial “Fictional World” me había reclutado por mi talento, mi traicionera mente no paraba de gritar que mi padre estaba detrás de todo aquello. Siempre le había pedido que no interfiriera en nada relacionado a mi trabajo como escritora, y él lo había respetado, o eso creía… ¿Sería posible que haya interferido en mi carrera? ¡Diablos, ese maldito patán ya me había instalado la duda! —¡Mía, te buscan! —escucho el grito de Melany desde el living de nuestro departamento. Salgo de la cocina terminando de masticar un trozo de manzana y abro los ojos con sorpresa al ver a aquella rubia teñida frente a mí. —¡Isabella! —chillo y corro a mi hermana mayor para abrazarla con fuerzas

