Mía —Fui una tonta, Melany —me lamento mientras mi amiga me observa sin entender nada. Me dejo caer en el lugar desocupado a su lado en la cama y me cubro el rostro con ambas manos—. Apenas me enteré sobre el pasado de Aiden fui al cementerio y él me sorprendió en el lugar. ¡Hubieras visto su cara de decepción! Creo que ahora mismo debe estar odiándome. —¿Qué tiene que ver el cementerio? —cuestiona mi amiga confundida—. Mía, no entiendo absolutamente nada. —Es una larga historia, amiga —suspiro al negar con la cabeza y mirar a Melany con una mueca en los labios—. Y ya cometí un error, no lo haré dos veces, así es que te contaré sobre eso solo cuando Aiden esté listo para contármelo a mí. —Estás loca, Mía de la Rosa, pero lo acepto, porque eres mi mejor amiga y te adoro —me guiña un oj

