Los días para Carlos pasaron lentos y angustiantes, intentó en varias ocasiones salir del departamento a que se había mudado pero le fue imposible, su cuerpo dolía y su brazo roto no le hacía las cosas fáciles, luego estaba Fabian con quien en más de una ocasión terminaron en discusión y es que su necesidad por saber que había pasado con Paula lo tenían al borde del colapso —Hola—, saludó Fabian sin obtener respuesta, habían discutido hace un par de horas y a el hombre que tenia justo en frente no le pasaba el enojo. Suspiró con pesadez. No podía entender que no estaba en condiciones de confrontar a Albert. Solo empeoraría las cosas. Carlos estaba sentado en el sillón de la sala su brazo fracturado y enyesado descansaba en la almohada que tenía sobre su regazo. Su mirada estaba hacia l

