Ella lloró. Y Nick la abrazó. No dijo una palabra, sólo apoyó sus labios ligeramente en la parte superior de su cabeza, dándole su fuerza mientras ella se desahogaba. Ella no sabía cuánto tiempo había llorado, pero sintió que fue una eternidad. Y todo el tiempo, Nick la abrazó, consolándola con su fuerte, suave y tranquila presencia. Era más de lo que ella se merecía. Cuando se calmó, Nick le puso la barbilla en su mano, inclinando su cara hacia arriba para que lo mirara. Él besó sus lágrimas. "Escúchame", le dijo suavemente. "No es culpa tuya que tu hermano esté muerto, ¿me oyes? Tú no lo mataste, fue un conductor borracho. Alguien que nunca debió estar en la carretera en primer lugar, robó la vida de tu hermano. No tú. Tú y Jason son víctimas inocentes en todo esto. El conductor ebrio

