-POV Edward- Para mi mala suerte cuando llegamos, Charlie estaba en casa, arrugó el entrecejo al vernos. -¿Qué se traen entre manos ustedes dos?- inquirió, ante las mejillas sonrojadas de Ashley y mi estúpida sonrisa. Ashley agitó su mano frente a ella, restándole importancia. -Nada fuera de lo normal, deja ya de hacerte ideas locas- le habló. Por un segundo, me plantee preguntarle que era "normal" en nuestra relación, pero lo descarte cuando me cogió de la mano y me llevó escaleras arriba. A penas cerré la puerta de mi habitación, Ashley soltó una pequeña carcajada ¿Qué me perdí? -¿Cuál es la gracia?- quise saber. Ella me sonrió. -Tú- señaló. -¿Yo?- dije, sin comprender. Acaso ¿Traía puesta una máscara de payaso? -Sí, tú- me señaló con su dedo índice- Deberías haber visto

